La fase regular del torneo Clausura 2014 finalizó este domingo y los ocho
invitados a la llamada “Fiesta Grande” del futbol mexicano finalmente quedaron
definidos. No vale la pena recordar que al inicio de la jornada había once
equipos disputando cinco puestos (tres ya los tenían asegurados Cruz Azul,
Toluca y Pumas). Una situación que podemos llamar cómica, pues no sólo los once
equipos necesitaban ganar, sino que había uno que otro que además del triunfo, necesitaban
que X equipo perdiera por tal cantidad de goles y además que Z equipo ganara
con otra determinada cantidad.
Si esto significa competitividad o mediocridad, si es emocionante,
gracioso o ridículo, es un tema que han
agotado expertos e inexpertos, profesionales y aficionados. De ese tema ya se
ha dicho todo lo que se podría decir, las opiniones estarán siempre divididas e
inevitablemente siempre habrá mínimo una persona que compare el futbol mexicano
con el de otras Ligas, específicamente las europeas.
Pero ese otro tema. Lo bueno o malo que tiene la Liga Bancomer MX a
comparación de la Liga BBVA, de la Premier League, la Bundesliga y todos los
demás torneos de Europa es cosa de otro momento. Independientemente de si el
futbol mostrado por los equipos a lo largo del torneo fue bueno, por ahora el
enfoque es que de los ocho equipos que van a disputar la Liguilla únicamente
dos superan el 50 por ciento de efectividad. Por obvias razones se tratan de
los dos que ocupan los primeros puestos, Cruz Azul y Toluca que curiosamente
disputaron la final de la CONCACAF Liga de Campeones.
Curiosamente porque mucho se dice que los equipos mexicanos cuando
enfrentan dos torneos deben optar por alguno de los dos. No obstante, este
semestre el Cruz Azul fue campeón de CONCACAF y terminó primero de la tabla, y
el Toluca fue subcampeón y segundo de la Liga local. Situación distinta a lo
ocurrido con Santos y León que participaron en la Copa Libertadores, quedaron
fuera y llegaron a Liguilla con muchas complicaciones, sobre todo la “Fiera”
que llegó de “panzazo” después de la derrota de Chivas. Claro, hay que
considerar que en cuestión de traslados, la Libertadores puede representar un
“mayor desgaste”.
No cabe duda que antes de fijarse en lo que ocurre en Europa de si son realmente competitivas o no, es necesario dirigir la mirada a lo que ocurre en el torneo nacional. No sería acertado asegurar si el nivel del fútbol mexicano ha disminuido, lo único claro es que más de la mitad de los equipos llegaron a Liguilla con lo que en torneos anteriores era lo justo para pasar
en los últimos lugares. Quizás fue simplemente un mal torneo, pero la verdad es
que ,si se habla de competitividad o mediocridad, al pensar en el nivel de "La Fiesta Grande" los números no son favorables y lo de grande queda en duda.
