lunes, 30 de junio de 2014

La historia se repite

Cuatro años de espera y al final el resultado fue el mismo. México no llegó al tan ansiado quinto partido y se regresa a casa con las manos vacías y las ilusiones arruinadas. Después de una decepcionante eliminatoria, la Selección sorprendió a todos en la fase de grupos. Su orden y su entrega en el campo de juego emocionaron a los aficionados que, con la inocencia de un niño pequeño, soñaron con la posibilidad de llegar a cuartos y volvieron a creer que “éste era el bueno”.

Ahora, con la acumulación de frustración, de tristeza, de decepción y de enojo, no queda más que lamentarse y limpiarse las lágrimas, mientras que unos cuantos optan por repartir culpas. Que si Robben y el penal, que si el árbitro vendido, que si el Piojo y sus cambios, que si Márquez y el Chicharito… Atribuir la derrota de México solamente a uno de estos elementos es una visión demasiado simplista. Éstos son sólo factores de una ecuación mucho más compleja cuyo resultado fue la eliminación del Tri.

Sí, Robben se tiró dentro del área y el silbante lo creyó, pero culpar a Márquez por extender el pie sabiendo que el holandés es un experto en dejar el pie para buscar la falta es desviarse por completo de la cuestión. ¿Qué hubiera sido mejor, que el central mexicano lo dejara pasar? Además, la polémica jugada se generó porque México otorgó el control del partido a Holanda cediéndole la bola. El medio campo del conjunto azteca se perdió por completo, dejaron de recuperar balones y de generar juego, pues el desgaste físico provocó que Herrera fueron impreciso en sus pases y el esférico terminara en pies de los holandeses.

Aunado a lo anterior, en los últimos 20 minutos de juego (un poco más) Robben estuvo llegando con más comodidad por la banda izquierda, producto del dominio de su equipo y también de la salida de Héctor Moreno. Si bien el trabajo de Diego Reyes no fue por completo malo, la realidad es que en el primer tiempo Moreno había hecho un espectacular trabajo anulando al delantero holandés. Su lesión, además de lamentable, fue un duro golpe en la zona defensiva. 

No obstante, lo mencionado previamente corresponde únicamente a un argumento meramente futbolístico, igual que analizar si los cambios del Piojo fueron adecuados o no. En el futbol, hay cosas que van más allá de cualquier razonamiento lógico y de cualquier explicación teórica. ¿Por qué, se juegue como se juegue, se tenga el técnico que se tenga, el Tri termina igual Mundial tras Mundial? La cuestión va más allá de aspectos técnicos y tácticos.

La Naranja Mecánica es una selección que, como la alemana, la brasileña o la argentina, sabe definir un partido aun cuando la posesión del balón fue del rival. México no, su “ingenuidad” y su “inocencia” son tales que su propia capacidad le parece sorprendente y termina por abandonar todo lo que había logrado. Pareciera que el éxito es tan desconocido que cuando está cerca de él, el combinado azteca se asusta e inconscientemente lo deja ir. Como escribió Juan Villoro: “La Selección Nacional enfrentó a Holanda sin miedo, pero se temió a sí misma. Asustada de lo que había logrado, cedió la iniciativa”. 

“Jugamos como nunca y perdimos como siempre”. La afirmación es en parte correcta. Sí, el desenlace de la historia mundialista fue el ya conocido por todos. El guion no cambió la fascinante ilusión se convirtió en la desgarradora decepción, esa que deja un vacío en el corazón. Pero todo fue igual que siempre. La manera en que Miguel Herrera recuperó, en conjunto y en lo individual, a este grupo de jugadores no debe ser olvidad. Su capacidad para, en tan poco tiempo, revivirlos no se encuentra en cualquier lado. Ojalá que el Piojo se mantenga frente al Tri, pues el proceso sigue y de aquí a Rusia hay cuatro años en los que habrá mucho que trabajar.

Es cierto, no se puede pedir que se sienta satisfacción por el buen torneo que hizo el equipo mexicano. Uno no puede irse satisfecho porque la derrota nunca es satisfactoria. Se juega para ganar y perder es no alcanzar el objetivo y eso nunca deja un buen sabor de boca. Pero sí se puede decir que hay que levantar el rostro. Las lágrimas están justificadas pero que no hay nada de que avergonzarse. Aunque los jugadores dejaron ir el triunfo porque pensaron que se trataba de un sueño, lucharon como los grandes y dieron la cara como guerreros. Se fueron por la puerta grande y no como un perro abandonado, con la cola entre las patas.



lunes, 23 de junio de 2014

David frente a Goliat

México hoy sorprendió a propios y ajenos, y logró lo que muchos consideraban imposible. No sólo obtuvo su pase a octavos de final (algo que parecía inconcebible después de la eliminatoria y el Repechaje), sino que fue superior a Croacia y lo derrotó no por una cuestión de suerte. Ni Mandzukic, ni Rakitic, ni Modric, ni Perisic, los grandes jugadores croatas, pudieron hacerle frente al juego colectivo que presentó la Selección Mexicana. Y los logros no quedan ahí, pues el pasado martes logró el empate (en gran parte gracias a Ochoa) frente al anfitrión que sigue sin convencer.


Pero el Tricolor no es el único conjunto que ha hecho lo impensable. La Selección de Costa Rica ha sido la gran sorpresa del Mundial al ser el primer calificado de su grupo (y hasta se perfilan para llegar a octavos como primeros) cuando casi todos los aficionados y medios los daban por muertos en un grupo donde la lucha quedaría entre Uruguay, Italia e Inglaterra. ¿Quién hubiera imaginado que los Ticos derrotarían a uruguayos e italianos? Quien le haya apostado a los centroamericanos seguramente se llevó mucho dinero.

De igual manera, Estados Unidos, a pesar de no tener amarrado el pase, ha demostrado que tiene argumentos para pelear contra quien sea. Con un Cristiano Ronaldo desaparecido, Portugal estuvo a punto de ser eliminado por los gringos que se quedaron con el empate por azares del destino (misma suerte que les dio el triunfo frente a Ghana). Mas el marcador es engañoso pues el equipo de las barras y las estrellas se mostró superior a los ibéricos en gran parte del partido y ahora, aunque un empate es suficiente, se jugarán la clasificación contra Alemania.

Y en ese mismo grupo, el empate entre Ghana y Alemania probó que lo de Sudáfrica (donde quedaron fuera en cuartos gracias a la mano salvadora de Luis Suárez) no fue suerte y que las Estrellas Negras son el mejor representante del continente africano, y una escuadra que sabe tratar el balón y que le puede dar batalla al rival que sea. De no ser por su “inocencia” y falta de oficio en muchas jugadas, seguramente los ghaneses pudieron haberse ido con el triunfo y no porque fallara Alemania (quien se ve como el europeo más fuerte, junto con Holanda), pero porque los contrarios lo hicieron mejor. 

¿En qué momento los pequeños se volvieron tan irrespetuosos que se atrevieron a jugarles al tú por tú a los equipos con mejor plantilla, a las potencias? ¿Cómo es que un conjunto como el iraní, cuyo valor de mercado no representa ni el 20 por ciento del valor de Messi, estuvo a punto de vencer a un Argentina que sigue dependiendo de las genialidades de Lio (quien por cierto desaparece todo el juego sólo para vestirse de héroe al final)? ¿Por qué Costa Rica con su valor de mercado de 40 millones 302,900 dólares derrotó a Italia que vale casi 509 millones y a Uruguay que está cerca de los 298 millones?

¿Qué le pasa al futbol? Nada tiene sentido ya y si las cosas siguen así llegará el punto en que no será tan alocado pensar que a la final llegue México o Costa Rica. Pero no. El mundo no se ha vuelto loco y las cosas no están de cabeza. Solamente que Brasil, Argentina, Croacia, Italia, Portugal y compañía están muy presionados en lo individual (jugadores como Messi, CR7 y Neymar) y en lo colectivo (grandes expectativas hay sobre ellos), por lo que tienen que cargar con la “desventaja de ser el favorito”. En cambio los mexicanos, los costarricenses, los ghaneses, etc. no tienen nada que perder y todo que ganar. Nadie espera nada de ellos y su derrota es “parte del libreto”, de modo que la presión desaparece y tienen oportunidad de realizar lo inconcebible.

Además, estas selecciones han demostrado que en el futbol, como en cualquier otro deporte, no basta la técnica si no se tiene corazón. Claro que es importante tener un buen golpeo del balón, buena conducción y capacidad de pensar dentro del campo. No obstante, brincar más alto que jugadores de la NBA, dejar sembrados a casi todos los rivales, y demás cuestiones de habilidad técnica y física pasan a segundo término si a la hora del juego no tienes la capacidad, como jugador, de entregarte en cuerpo y alma a tu equipo. Cuando el cansancio es demasiado, por muy grande que se sea, las piernas no responden y hasta al mejor le fallan los pases; pero la voluntad es inquebrantable.

Así que, cuidado Holanda, cuidado Brasil, cuidado Alemania, cuidado Argentina. Estas selecciones vienen con toda la intención de llegar lo más lejos que se pueda y, contrario a lo que podría pensarse, son ofensivos, no se dedican a cuidarse y defenderse, y una vez motivados no hay quien los pare. Sean conscientes de que, a la hora de la verdad, en el campo son once contra once y todos tienen dos brazos, dos piernas y un corazón. No comentan el error de menospreciar a su rival, no declaren de más porque como dice el dicho: “más rápido cae un hablador que un cojo”.

jueves, 19 de junio de 2014

Larga vida al Rey

A algunos les duele y a otros les alegra, pero realmente nadie se esperaba que España fuera eliminada en la fase de grupos. Y además de qué manera, sin tener el balón, con la cabeza gacha, sin capacidad de reacción, sin siquiera dar batalla en el juego. La goleada contra Holanda y la derrota frente a Chile mostraron la peor España de los últimos años.

Unos señalan a Del Bosque, otros culpan a Casillas, otros cuantos se lo atribuyen al declive del Barcelona, cuyos jugadores son la base del seleccionado español, y así cada quien encuentra su explicación. Algunos hasta podrían atribuir la eliminación a la abdicación del Rey Juan Carlos (a manera de broma tal vez, pero entre broma y broma la verdad se asoma).

Se pueden encontrar miles de razones y aun así ninguna sería convincente. Sí, Íker viene de una no muy buena temporada que concluyó con Sergio Ramos salvando su pellejo en la final de Champions. Sí, Iniesta y Xavi, los orquestadores de España y el Barcelona, tuvieron una mala temporada. Y sí, Del Bosque se equivocó. Y sus errores le costaron caro.

Desde que publicó la lista de 23 convocados hubo inconformidades y debates. Que si la ausencia de Negredo, que si la presencia de Villa. Nunca se le va a dar placer a nadie y tal vez la no tan sorprendente sorpresa fue la convocatoria de Diego Costa. El delantero tuvo una gran temporada con el Atlético, no obstante estaba saliendo de una lesión y era un elemento completamente nuevo en el planteamiento español.

El técnico le dio su confianza a Costa y lo alineó contra Holanda, partido cuya historia es conocida y en el cual el jugador nacionalizado español no pudo hacer nada (excepto dejarse caer para que marcaran el penal que le dio el único tanto a España). Contra Chile la Furia se notaba preocupada y presionada, de ahí la importancia de ganar el primer partido en un torneo tan corto. A pesar de sus intentos, sin claridad, de hacer daño, fueron los primeros en recibir un golpe que los desmoronó y para el resto del partido no hubo reacción.

Y las preguntas son, ¿por qué Del Bosque confió de nuevo en Costa? ¿Por qué hizo sólo dos modificaciones a comparación del primer juego? ¿Por qué dejó en la banca a Xavi pero mantuvo el esquema en el que el catalán es necesario? ¿Por qué prescindió de un goleador histórico, incluso cuando ni Costa, ni Silva, ni Torres dieron resultados? Las respuestas sólo él como técnico las conoce y tristemente ya no hay marcha atrás.

Es verdad que la Roja necesita un cambio, los errores de Íker y Alonso sólo fueron reflejo del mal momento que vive todo el equipo. Mas, como respondieron el portero y su técnico, no es momento de pensar en renovaciones. Es tiempo de lamentar lo ocurrido, de llorarlo si es necesario, de sanar como individuos para entonces sí, como equipo, reconocer los errores e iniciar un nuevo y mejor ascenso. 

España no es la primera selección que después de lograr el campeonato queda fuera en fase grupos (Brasil, Inglaterra, Francia e Italia comparten historia) y aunque la manera en que ocurrió fue, por decir, humillante, tampoco se trata de una desgracia universal ni es suficiente para menospreciar lo logrado por los españoles en los últimos seis años, y los suyos son los primeros en recordarlo. “Fue bonito mientras duró” y “No pidáis perdón, os debemos mucho” se lee en la portada del diario As. Una actitud honorable, madura, digna de alguien con memoria.

¿Algún día se verá algo así en México? Con suerte sí.


lunes, 16 de junio de 2014

Grandezas, sorpresas y tristezas

La primera jornada del Mundial está a punto de llegar a su fin (únicamente faltan los encuentros del grupo H) y el inicio del torneo no ha quedado mal a los aficionados. Con grandes encuentros como el de Inglaterra contra Italia, grandes sorpresas como la de Costa Rica y con inexplicables resultados como las golizas de Holanda a España y Alemania a Portugal, la justa mundialista ha cumplido en su medida con las expectativas de los aficionados y ha dado mucho de qué hablar.

Hablar de lo que dejó cada uno de los partidos es completamente innecesario pues hubo juegos que lo que hay para decir no es tan destacado como para comentarlo, además de que el espacio en estas líneas sería insuficiente. Por tanto, sólo se mencionarán lo más relevante que ocurrió en el desarrollo de estos juegos y que está en boca de todos.

¿LARGA VIDA AL REY?

Un marcador 5 a 1 es escandaloso por sí solo. Pero si el perdedor fue España (campeón hace cuatro años) y el ganador Holanda (subcampeón hace cuatro años) la cosa es aún más escandalosa. Probablemente desde el día en que se realizó el sorteo de grupos, los aficionados holandeses aguardaron con ansías el partido para probar el dulce sabor de la venganza, aunque tal vez nunca esperaron un resultado tan favorable.

¿Qué le pasó al campeón? Es cierto que era un rival muy estudiado y la manera de anularlo conocida, pero recibir cinco goles va más allá de lo comprensible. Si bien Casillas, quien evidentemente no atraviesa su mejor momento, colaboró en algunos de ellos (el primero es una maravilla de Van Persie, en el segundo Piqué se lamentó por no tener la cadera de Shakira, y en el último Ramos pensó que era un día de campo mientras Robben pisó el acelerador) sería erróneo culpar al cancerbero de tan vergonzosa derrota.

La realidad es que Del Bosque se sintió seguro con la fórmula que le había dado tantos frutos y no tenía pensada una variable cuando fue superado. Su planteamiento inicial no fue el idóneo (tal vez otro delantero en lugar de Costa que venía de lesión y era “nuevo” en el sistema de trabajo hubiera convenido más) y los cambios no aportaron nada distinto. Sin embargo, tampoco hay que ser alarmistas pues quedan dos juegos de la fase de grupos para reponerse y, con la clase de jugadores que tiene, la Furia está obligada a darle la vuelta a esto. Si lo hará o no, sólo el tiempo lo dirá.

Mientras tanto el recuerdo de la goliza de Holanda quedará por siempre en la memoria de los aficionados naranjas y habrá que preguntarles qué tan dulce les supo la venganza. 

FIGURAS INVISIBLES

Jóvenes y habilidosos, mediáticos y populares, Ronaldo, Messi y Neymar son el centro de atención a donde quiera que van. Y el Mundial no es la excepción. Todas las cámaras los siguen y están al pendiente de lo que hagan (Neymar aparte es local y tiene el “deber” de guiar a Brasil hacia el campeonato), pero sobre todo de lo que dejen de hacer.

Ronaldo fue el primero en desaparecer de los tres. En la derrota frente Alemania, Portugal no pudo (ni quiso) meter las manos, pues independientemente del pena y la expulsión tuvieron tiempo para rápidamente igualar los cartones después del primer gol (como Inglaterra frente a Italia) y no lo hicieron. CR7 tuvo que conformarse con ser un espectador y ante el gran trabajo de Jérôme Boateng en frenarlo, el portugués (una vez más) pasó desapercibido en todo el juego. Con sólo un par de cobros de tiro libre y un reclamo de un penal, Cristiano no lució y no pudo evitar la “humillación” de su selección.

Por su parte, Argentina cumplió con la quiniela y derrotó a Bosnia, sólo que con más dificultades de las esperadas. De no haber sido por el autogol de Kolašinac, la Albiceleste se hubiera ido al medio tiempo con un empate ceros gracias a la ocurrencia del técnico Sabella de jugar 5-3-2. Un esquema poco favorable para el equipo, pues Lionel Messi apenas y se vio en la primera mitad. Afortunadamente para el “Diez”, el cambio en el parado táctico lo favoreció y salvó la noche con una gran gol producto de una jugada en la que dejó sembrados a más de un rival. Mas la realidad es que el astro argentino, junto con su selección, quedó a deber y hasta sufrieron para evitar el empate.

Sólo queda Neymar. El brasileño hizo lo que pudo, pero sin socios en la delantera y mediacancha, difícilmente lucirá el “joga bonito” de Brasil. Sin importar su corta edad, el brasileño tuvo la entereza necesaria para guiar a los suyos y remontar el marcador adverso frente Croacia; como auténtico líder, se echó el equipo al hombro (cosa que difícilmente se le ve en el Barcelona) y obtuvo la victoria. Y aunque debió de haberse ido expulsado por el codazo que le propinó a Modric, fue pieza clave en el triunfo de la Verdeamarela.

A pesar de lo anterior, a los tres se les concede el beneficio de la duda pues siempre el primer partido conlleva mucha presión y carga emocional (ejemplo de ello es el gesto de liberación de Messi después de su gol). Asimismo, no juegan solos y es obvio que siendo quienes son, los rivales buscarán anularlos sea como sea. 

SILBANTE ERRANTES

Cuatro juegos, cuatro errores importantes por parte de los árbitros. Afortunadamente en tres de los mismos no influyeron fuertemente en el marcador (la diferencia de goles de México ahorita podría ser mayor que la de Brasil). Sin embargo, es claro que son graves errores que ni siquiera es posible imaginar lo que hubiera ocurrido si se hubiera pitado distinto pues la cantidad de variables es infinita.

Si expulsan a Neymar, no mete los goles y Brasil pudo haber perdido, pero también pudo haber empatado. Si no le anulan el primer gol a Giovanni, México habría quedado 3-0, o 2-0, o 1-1. Si Costa no se tira, no hay penal y quizás Holanda no habría tenido motivo para reaccionar. Si le marcan el penal a Costa Rica, Uruguay habría estado abajo en el marcador y por lo tanto se tendría que haber puesto las pilas para remontar; pero también si hubieran marcado el penal, los Ticos pudieron haber goleado.

Y así como éstas hay más posibilidades y combinaciones que se pueden pensar, inventar y modificar. Pero siguen siendo especulaciones, y sea como sea algo cierto es que en un torneo en que se exige el máximo rendimiento de jugadores y entrenadores, debería de pedirse lo mismo de los silbantes, pues sus decisiones pueden cambiar mucho el rumbo de un juego.



Esto es lo que dejaron estos primeros juegos y ojalá los que vienen traigan consigo más grandezas, tristezas y, sobre todo, sorpresas. 

miércoles, 11 de junio de 2014

Y llegó el Mundial

La espera ha terminado. Que un individuo aguarde durante cuatro largo años por un acontecimiento que dura tan sólo un mes es algo que muchas personas consideran ilógico, irracional. Mas hay cosas en la vida que no precisan ningún tipo de explicación. El fútbol es una de ellas. Millones de aficionados alrededor del mundo no tienen problema alguno en colocar sus expectativas, sus ilusiones y sus alegrías en algo tan trivial como este deporte. La emoción de una Copa del Mundo es única e irrepetible y sólo se presenta cada cuatro años.


Como cada Mundial, surgen las preguntas sobre quién proclamará campeón, quiénes no superarán la fase de grupos, que equipo dará la sorpresa y cuál será la decepción. De treinta y dos selecciones, una es la que destacará y el resto, si tienen suerte, darán de qué hablar ya sea por sus triunfos o fracasos. Analizar todos y cada uno de los representativos es imposible, son demasiados y el espacio se reduce a unas cuantas líneas. Por ello, a continuación se describirán unas escuadras que por sus características vale la pena poner atención a lo que hagan durante el torneo. 


BRASIL


El anfitrión. Local o no, la Verdeamarela siempre es candidata para levantar la Copa y, jugando en casa, parece que no hay duda de que el anfitrión será campeón. Pero las apariencias engañan. Es cierto que mundialmente los brasileños son potencia en el fútbol, este año no se ve al poderosísimo Brasil de ocasiones pasadas. Con tipos como Dani Alves, David Luiz, Thiago Silva y Marcelo, los cuales atraviesan grandes momentos de su carrera, la línea defensiva de la Canarinha es la que con más fortaleza se ve.
Por otra parte, a pesar de contar con la presencia de Neymar en la ofensiva, la realidad es que el jugador del Barcelona no cuenta con socios tan poderosos. A diferencia de Ronaldo en el 2002, que tuvo de compañeros a Ronaldhino, Kaká y Rivaldo, Neymar deberá asociarse de la mejor manera con Oscar, Hulk o Fred, los cuales son buenos jugadores (por algo están ahí) pero no representan el peligro que sus antecesores. No se duda de las fortalezas de Brasil, son sus debilidades las que, contrario a lo que muchos esperarían, no le dan la imagen de un equipo completamente arrasador. 


ARGENTINA


Al decir “Argentina” lo primero que piensan muchos es Lionel Messi. Sin embargo, el astro argentino no atraviesa su mejor momento (aparentemente) pues grandiosa no sería la palabra para definir la temporada que tuvo con el Barcelona. Pero la Pulga no es la única que juega, responsabilizar al 10 del buen accionar de su equipo sería menospreciar el trabajo de Agüero, de Higuaín, de Lavezzi, de DiMaría y demás jugadores albicelestes. Además, quizás sea precisamente el Mundial donde Messi pueda desquitar su mal paso y finalmente alcanzar ese triunfo que le falta en su carrera futbolística. 
Aunque la delantera de los Ches es peligrosa en lo individual, habrá que esperar para ver qué tan bien se conjuntan pues no hay que olvidar el futbol es un deporte de conjunto, de asociación. Aunado a esto, a diferencia del anfitrión, Argentina no tiene lo que podría considerarse una defensa confiable, por lo que es un factor en contra para lograr coronarse en el torneo.


ESPAÑA


La final de la Copa Confederaciones pareció marcar fin a la racha ganadora de la Furia que ganó Eurocopa, Mundial y Eurocopa de nuevo. Pero un partido no define el funcionamiento de una selección, en su preparación para la justa mundialista, los españoles recuperaron ese estilo de juego que adquirieron cuando estuvieron bajo la dirección de Luis Aragonés y que mejoraron con Vicente del Bosque como técnico. A parte de eso, el seleccionado español tiene una base sólida desde la portería. Jugadores como Íker Casillas, Sergio Ramos, Xabi Alonso, Hernández, Iniesta y Fábregas han trabajado juntos bastante tiempo, lo que les permite funcionar bien como equipo.
Pero su fuerza es también su debilidad, su manera de jugar ha sido estudiada y la forma de neutralizar al actual campeón del mundo es conocida por muchos rivales y hay equipos grandes que tienen la capacidad de hacerle daño a España. Prueba de esto es la ya citada Confederaciones, en la cual Brasil le quitó el balón a su rival y no le permitió desplegar su mejor juego.


ALEMANIA


¿Será ésta? La Mannschaft parece el “ya merito” de las selecciones, faltándole el pasito final, incluso en las divisiones inferiores (como en el Mundial sub17 del 2011 en México). Las últimas dos Copas del Mundo, los alemanes tuvieron que conformarse con el tercer lugar tras ser eliminados en semifinales, historia que se repitió en la Eurocopa 2012 al ser derrotados por Italia. ¿Qué es lo que le cuesta tanto a Alemania a pesar de los grandes jugadores que tiene en todas las líneas? Tal vez nadie lo pueda saber, mas ha llegado la hora de la revancha de los germanos.
Al analizar con cuidado este conjunto, parece ser el más completo línea por línea. Desde Neuer hasta Klose y Müller, todos los jugadores alemanes tienen gran capacidad y son grandiosos en lo que les toca hacer. Lamentablemente, la selección llega parchada y es muy posible que las ausencias de Gundogan y ahora la de Reus sean de peso, pues eran referentes en mediocampo y en la delantera. Pese a ello, hay talento para suplirlos pues además este es un grupo resultado de todo un proceso y es hora de que rinda frutos.


BÉLGICA


Lo más seguro es que el campeón salga de los 4 equipos mencionados anteriormente, incluso podría darse por hecho que serán los semifinalistas. No obstante, el fútbol da vueltas y vueltas y más vueltas, y hay que esperar que aparezca una que otra sorpresa por ahí. Aunque en apariencia desapercibidos, los Diablos Rojos son una escuadra organizada y llena de talento. Pocos son los belgas que juegan en la Liga local, la mayor parte se encuentran en distribuidos en buenos equipos europeos (Chelsea, Tottenham Atlético de Madrid, Bayern Münich y demás). Sus rivales de grupo, Rusia, Argelia y Corea del Sur, no representan una mayor dificultad para los belgas por lo que será en la segunda fase donde serán exigidos al máximo. 
Sin duda, habrá que darle seguimiento a Bélgica pues tiene argumentos para alcanzar, e incluso superar, el cuarto lugar alcanzado en México 86. 


Con este análisis no se pretende hacer menos al resto de los equipos, pero son estos cincos de los que se pueden esperar grandes cosas. ¿Quién será el ganador? Sólo el tiempo lo dirá.



lunes, 9 de junio de 2014

El Mundial de las lesiones

Faltan tres días para que inicie la Copa del Mundo y poco a poco las dudas se van resolviendo. Una de ellas, la posibilidad (para algunos, la aterradora posibilidad) de que Cristiano Ronaldo no se recuperara a tiempo para el torneo parece disiparse. El portugués ya entrenó este día junto al resto de sus compañeros y el técnico Paulo Bento afirmó que Ronaldo está recuperado al 100 por ciento, aunque no se sabe aún si juegue mañana el último amistoso de Portugal frente a Irlanda.

Una buena noticia para los aficionados y amantes del futbol porque… ¿Un Mundial sin el mejor jugador del mundo de acuerdo con la FIFA? Inconcebible. Tristemente no todos tuvieron la suerte de Cristiano, lo suyo hasta parece puro drama planeado para generar un poco de suspenso y especulación entre la gente, y son varios los jugadores que no pudieron llegar a Brasil y cuyas ausencias no pasarán desapercibidas. Tal es el caso de jugadores como el alemán Gundogan quien lleva casi un año sin jugar por su lesión en la espalda; o el español Thiago Alcántara que se queda sin Mundial debido a una rotura de ligamento de su rodilla.

O la lesión de Radamel “El Tigre” Falcao. Los aficionados alrededor del mundo se unieron en rezos para que el jugador del Mónaco se recuperara a tiempo para que jugara con Colombia. El esfuerzo no fue suficiente y se ha confirmado que “El Tigre” no viajará este año. Y si bien es cierto que estas ausencias son de peso para las respectivas selecciones y para los jugadores, de cierto modo fueron previas y aunque se esperaba que la recuperación fuera pronta, las dudas existían desde antes de que se publicaran las primeras listas de seleccionados.

En cambio, jugadores como el italiano Riccardo Montolivo y el mexicano Luis Montes quedaron fuera de la competencia semanas antes del inicio de la misma, el primero por fractura en tibia y el segundo en tibia y peroné. Es verdad que en ambos caso la lesión se presentó por una dura e imprudente entrada durante un partido de preparación, pero no por eso deja de ser lamentable que se rompa la ilusión de los futbolistas por jugar una Copa del Mundo.

Las últimas dos ausencias que se anunciaron (y de las más destacadas no sólo por lo cercano al inicio del campeonato sino por los jugadores de los que se trata) fueron la de Marco Reus por una torcedura de tobillo durante un partido amistoso, y la de Franck Ribéry por una lumbalgia, es decir, un dolor en la espalda baja. Los dos jugadores fueron descartados apenas el pasado viernes 6 de junio, al igual que el centrocampista Román Shirókov, referente de la selección de Rusia y a la cual no podrá representar debido a que no se repuso de una lesión en el tendón de Aquiles.

Estos son sólo algunos ejemplos pues la lista es extensa: Rafael Van der Vaart, Bryan Oviedo, Rhys Williams, Matías Fernández, Theo Walcott, Christian Benteke, Álvaro Saborío, Kevin Strootman, Niko Krancjar, Jayro Campos, Aldo Leao Ramírez y muchos otros. Más de veinte jugadores (casi un equipo completo) tendrán que ver el Mundial desde una pantalla. Por si fuera poco, hay jugadores como Bastian Schweinsteiger o Diego Costa cuyas lesiones todavía preocupan a sus respectivos técnicos y puede que, aunque no causen baja, no vean actividad durante la justa mundialista.

¿Qué es lo que ha pasado? ¿Acaso la preparación de los jugadores no es la adecuada? ¿O tal vez un hechicero brasileño está eliminando rivales para su selección? ¿Quizás, entre amistosos, eliminatorios, partidos de Copa, de Liga y de competencias internacionales, la carga de trabajo es excesiva? Probablemente, en el afán de destacar y ser el mejor, el futbolista se exige más de lo que su cuerpo puede dar y éste, por mucha preparación física que tenga, termina por pasar factura. Sea como sea, sería adecuado que, como medida preventiva, la FIFA y las federaciones de cada país revisaran más detenidamente el calendario de competencias previo al Mundial para así poder cuidar la salud del jugador, pues al final esa es la prioridad (en teoría).

lunes, 2 de junio de 2014

A pocos días, ¿están listos?

Poco más de una semana falta para que inicié el Mundial y el panorama aún no se ve completamente claro para la Selección Mexicana. Clasificar de manera un tanto milagrosa (en repechaje, al cual llegaron gracias a la combinación de resultados) no es lo que se esperaba de una selección que durante tanto tiempo dijo ser la mejor de su confederación. Las dudas sobre el accionar de este equipo surgieron y no han desaparecido después de los dos amistosos que disputó México en los últimos, incluso hasta ha aumentado la incertidumbre.

Cierto es que el pasado miércoles contra Israel, el equipo mexicano no mostró su mejor cara y no tuvo una gran despedida del Azteca. Lo más destacado del encuentro fue la despedida de Cuauhtémoc Blanco, quien fue el jugador con mayor claridad durante los 40 minutos que estuvo, y el duro golpe que el “Maza” Rodríguez le dio accidentalmente a su compañero Jesús Corona que salió con el cuello inmovilizado como medida de prevención, pero que aun así prendió las luces de alarma en el Tricolor.

A pesar de ser un marcador holgado, el tres a cero deja mucho que desear pues fue un juego en el que Israel tuvo pocas aproximaciones al arco rival. Además, si se considera que en el primer tiempo el jugador más ofensivo y que anotó dos goles (con colaboración del portero) fue el defensa lateral izquierdo, uno se pregunta qué pasa entonces con los mediocampistas y con los delanteros. No obstante, es necesario ver las cosas en dimensiones adecuadas sin fatalizar ni idolatrar de más.

Si bien ya no es momento para improvisar alineaciones, al parecer el Miguel Herrera decidió aprovechar el partido del miércoles para observar jugadores en distintas posiciones y tener una idea más precisa de qué es lo que le puede funcionar. Ejemplo de lo anterior es utilizar en la contención ha Guardado, quien tuvo complicaciones para ubicarse en la posición y que sin duda se encontró más cómodo por la banda el sábado contra Ecuador.

Además, jugadores que seguramente formarán parte del once titular no jugaron por ser de los últimos en integrarse al grupo. Jugadores como Rafael Márquez, el “Gullit” Peña, Luis Montes y Héctor Moreno fueron de los más tardaron en terminar actividad con sus clubes y no habían trabajado tanto como el resto, por lo que es lógica que en este primer juego de preparación no iban a tener actividad.

De manera que, aunque no fue la despedida que a la afición le hubiera gustado, el duelo contra Israel tampoco es motivo para dar todo por perdido a pocos días del inicio de la justa mundialista. Ahora bien, contra Ecuador la historia varió un poco, pues se trataba de un rival distinto que estará en el Mundial y por tanto ese partido servía para medir con mayor precisión el nivel de la competencia.

Al inicio del encuentro México entró un poco desconectado y los ecuatorianos estuvieron sofocando durante un momento. Sin embargo el Tri encontró su camino y con la participación de Peña, Herrera y Montes el mediocampo se vio fortalecido, aunque faltaba definición en la zona final de la cancha. Penosamente, después de la desafortunada jugada de la cual salió lesionado Luis Montes, el equipo decayó un poco no sólo por la ausencia del Chapito que había sido el mejor en el centro del campo, sino porque los ánimos se vinieron abajo. Además las salidas del Gullit y de Márquez cambiaron el planteamiento del juego, pues fue el capitán quien durante el primer tiempo armaba las jugadas desde la defensa y quien organizaba el juego por el centro con pases y movimientos precisos.

Pero no todo fue malo, con estos cambios y la entrada del “Gallito” Vázquez, Herrera quedó más suelto y demostró que, cuando se le da libertad, tiene capacidad para aportar mucho a la defensiva y ser un jugador peligroso. Igualmente Vázquez se vio seguro en una posición a la que está acostumbrado. De la delantera no podemos decir lo mismo de la delantera, pues aunque todo parece indicar que Peralta será titular todavía falta encontrar aquél que le haga pareja. Si bien ni Dos Santos ni Marco Fabián lo hicieron mal (y ambos metieron grandes goles), les sigue costando trabajo hacer buena mancuerna con el Cepillo.

Es verdad que hay cosas por mejorar, pero la Selección tiene los jugadores necesarios para dar batalla mas no por eso pueden confiarse: errores diminutos cometidos en estos juegos de preparación pueden costar muy caro en un Mundial. Igualmente, el Piojo deberá tener la inteligencia para identificar los futbolistas más aptos para ser titulares no sólo en lo futbolístico, pero en la cuestión de actitud. El sábado después de la salida de Márquez, fue evidente la falta de un líder dentro de la cancha que tuviera el carácter para dar indicaciones, corregir y alentar a sus compañeros. Quedan dos partidos que ojalá sean suficientes para que las últimas dudas se aclaren y que el próximo 13 de junio México llegue motivado y seguro para iniciar con el pie derecho el Mundial.


#FuerzaMontes

Imprudencia, inexperiencia, fuerza desmedida, desesperación… Hay muchas palabras para definir lo que hizo Luis Montes en ese choque con Segundo Castillo después del gol de mexicano, pero ninguna es tan correcta como lamentable. Sí, Montes fue imprudente en esa entrada, sí el Chapito se vio inexperto al querer disputar un balón que estaba perdido, quizás la adrenalina y la emoción del momento no le permitieron tener más calma. Sin embargo jugadas como esas hay siempre en el futbol y tristemente el desenlace de esta es terrible.

La ausencia de Montes pesará. No se duda de la capacidad de Aquino, ni de Brizuela o cualquier otro que pueda desempeñarse en esa posición, pero el jugador esmeralda traía un ritmo de juego, un toque y una actitud que serán difíciles de suplir. Jugador fundamental en el Bicampeonato del León, Montes se perfilaba para ser el orquestador de mediacancha y uno de los encargados de dirigir los ataques del Tricolor.

Pero hay que ver más allá de lo meramente futbolístico. La cara de desconcierto de sus compañeros y el cuerpo técnico, además de los gritos de desesperación y las lágrimas del Chapo fueron mayor motivo para entristecerse que la baja de un jugador que posiblemente sería titular en el Mundial. Hay quienes piensan que el futbol es algo superficial que enajena a las personas, pero para estos individuos representa no sólo un trabajo, sino toda una vida de esfuerzo, de sueños; es la ilusión  y la alegría de ser escogido entre tantos para representar a tu país en el torneo más importante del futbol.


Cuestionar por qué los jugadores entraron tan fuerte a la jugada en un partido amistoso y criticar la mala decisión que eso fue es hablar desde la misma frustración que sienten los aficionados al ver cómo una de sus más grandes esperanzas para el Mundial se derrumba. Pero en vez de buscar motivos y culpables, como afición se debe mostrar apoyo al jugador pues al final es él quien perdió más. Y sin duda Luis tendrá la capacidad de salir adelante y superar esta situación, mas para eso necesitara ayuda y por ello es justo decir: ¡Vamos Chapo! ¡Fuerza Montes!