martes, 9 de septiembre de 2014

Una golondrina no hace verano

Las contrataciones de último minuto que se dieron en las últimas semanas parecen cosa de otro mundo. Si la llegada de Chicharito al Real Madrid ya era bastante sorprendente, el fichaje de Ronaldinho por parte de los Gallos Blancos de Querétaro es algo que los aficionados no hubieran imaginado ni en sus mejores sueños.

La llegada del brasileño ha llenado de emoción a toda la población futbolera en México. Y no es para menos. Su trayectoria es extensa, sus logros numerosos, y lo que hace con el balón es simplemente mágico. Tantas jugadas de ensueño que ni en el FIFA se consiguen, él las logró. La fama de Dinho es tal que seguramente hay varios "no pamboleros" que reconocen su nombre.

Pero ¿qué significa realmente la contratación de Ronaldinho? Sin duda para el Querétaro es una inversión que dejará buenos frutos. No sólo los puso en el mapa (ahora nadie querrá perderse los juegos de los Gallos), sino que los ingresos que tendrán por venta de entradas y de playeras serán enormes. Seguramente, en poco tiempo recuperarán lo que costará mantener al brasileño por dos años quien, aunque bajó su valor, tampoco salió barato. 

El beneficio no es sólo para el club queretano. Chivas, Atlas, Tijuana, Tigres y Chiapas, equipos que recibirán a los Gallos en próximas jornadas, también obtendrán beneficios del fichaje bomba del verano. Pertenezca a la escuadra que sea, Ronaldhino es un genio del futbol y nadie perderá la oportunidad de verlo jugar. Por lo que esas plazas podrán sacar provecho de la visita de los queretanos. Y ni hablar del beneficio que obtendrán las televisoras; no es posible afirmarlo, pero seguramente el rating subirá bastante.

De modo que el futbol mexicano se verá ampliamente beneficiado en el aspecto económico y mercadotécnico, pues no sólo Querétaro estará en la mira de todos. La llegada del exjugador del Barcelona y del Milán atrae la atención de medios internacionales sobre México y su Liga. Alojar a un grande te hace destacar, por lo menos al principio cuando su contratación es la gran novedad.

Sin embargo, este deporte no se trata sólo de vender periódicos, noticias y dar una gran imagen. O no debería tratarse tan sólo de eso. En teoría, la preocupación del futbol debería ser el futbol, pero eso es tan sólo en la teoría. La realidad es que el dinero juega un papel relevante y las decisiones se terminan tomando con base en los signos de pesos, olvidando lo que verdaderamente importa. 

Uno esperaría que Ronaldinho, eventualmente, juegue 90 minutos (si juega solamente 5 minutos y no hace más que unas cuantas jugadas de exhibición, ¿para qué tanto espectáculo y drama?). No obstante, habrá que aguardar y sobre todo ver qué cambio tiene su presencia en el equipo. En las primeras jornadas, Sinha  ingresaba al campo y le cambiaba el rostro a los Gallos. Ahora, ha iniciado los encuentros y su habilidad no ha sido suficiente para obtener un resultado favorable para los queretanos.

Posiblemente con "el chico de la sonrisa fácil" la historia sea distinta y logre no sólo motivar al resto de sus compañeros, pero que les contagie calidad técnica y táctica. A pesar de que el conjunto albiazul se encuentra en el octavo puesto de la tabla, al momento de jugar no tienen suficiente claridad ofensiva y esto se ha hecho evidente con los últimos resultados: un empate y dos derrotas. Por tanto, es válido cuestionar si los Gallos tendrán la capacidad para alcanzar el nivel de juego de su nueva figura.

Con la Liga ocurre algo similar. La llegada de un gran jugador no es el camino adecuado para que en México haya un crecimiento futbolístico. Si bien no es la peor competencia del mundo (y está lejos de serlo), al torneo mexicano le falta competitividad, nivel en varios de sus equipos y tiene muchos aspectos que mejorar, los cuales no cambiarán únicamente por el arribo de un jugador que le dará dolores de cabeza a cualquier equipo que le pongan enfrente. 

No hay duda que, aun con sus 34 años de edad, Ronaldo de Assis Moreira logrará poner de pie a los aficionados mexicanos, sin importar el equipo al que apoyen. Ante la magia que sale de sus pies, no habrá persona que no se quite el sombrero y aplauda lo que hace. Mas lo anterior no se debe confundir con un desarrollo del futbol en el país. Ronaldinho es un crack, pero es él. Su calidad y su presencia no van a mejorar el nivel futbolístico en México. Del mismo modo en que una golondrina no hace el verano. 






lunes, 1 de septiembre de 2014

De Diablo a Merengue

Los rumores sobre la salida de Javier Hernández del United iniciaron desde hace tiempo y, después del Mundial, Van Gaal dejó claro con sus declaraciones que el mexicano no entraba en sus planes. Tal era la situación, que muchos paisanos temían que Javier no encontrara otro equipo y continuara su carrera como futbolista en la banca de los Diablos Rojos, sin tener actividad alguna. Y justo cuando todo parecía perdido, a poco tiempo de que cerrara el mercado europeo, se difundió la llegada del Chicharito al Real Madrid. 


Italia parecía ser el destino de Hernández y la prensa local aseguraba que el delantero se uniría a las filas de la Juventus de Turín. Es evidente que el conjunto italiano no llegó a un acuerdo con el Manchester, pero probablemente nadie esperaba que el final de la historia estuviera en uno de los dos mejores equipos españoles. Si uno hubiera imaginado a Javier jugando en España, habría pensado en el Valencia o el Atlético de Madrid (que también se manejaron como posibles destinos), jamás en el Real Madrid.

La noticia sorprendió a muchos y las opiniones al respecto son diversas. Hay quienes lo ven con alegría y lo consideran una gran oportunidad, mientras que otros piensan que es ir de una banca a otra. Y algunos otros consideran que la llegada del Chícharo no tiene nada que ver con el futbol, sino con una estrategia mercadotécnica por parte del conjunto blanco. De las tres, es ésta última la que tiene en gran parte razón, aunque esto no necesariamente implica que el traspaso sea malo para el jugador. 

El negocio del futbol cada vez tiene más de negocio que de futbol. Las decisiones de los directivos tienen poco que ver con lo futbolístico y se guían más por cuestiones de dinero. Es lógico que un equipo como el Real Madrid, además de velar por su buen funcionamiento dentro del terreno de juego, debe buscar posicionarse como una marca dentro del mercado internacional. Al contratar a James, a Kroos, o a Bale hace un año, el Madrid no sólo busco llenar una vacante, sino que quiso hacerlo con “lo más nuevo del mercado”. 

Lo anterior no es malo, el problema está en cómo hacer jugar a tantas estrellas y “egos” juntos. Hasta antes de la salida de Di María y de Xabi Alonso, parecía que los Merengues sufrirían de “acumulación de futbolistas” y era difícil imaginar quiénes tendrían la mala fortuna de quedarse en la banca. Ahora el panorama es distinto; el hecho de que estos dos jugadores se fueran da más oportunidad a los recién llegados y otros jóvenes que ya tienen más tiempo, como es el caso de Jesé, de Illarramendi y de Isco.

Ante esta situación, parece que los que opinan que el Chicharito pasará sus días como jugador merengue calentando la banca. Mas esa afirmación está lejos de ser correcta. Ciertamente se ve difícil que Javier sea titular indiscutible, aunque no imposible, pero eso no significa que no pueda iniciar más de un partido. El Real Madrid está constantemente disputando más de una competencia y en alguna de ellas Javier tendrá su oportunidad. La Copa del Rey pinta para ser el torneo en el cual el mexicano tenga minutos para dar lo mejor de sí.

Igualmente, en la Liga habrá ocasión para que el delantero juegue. Las características de Hernández lo hacen un excelente revulsivo, no hay que olvidar que en el United anotó goles importantes entrando de cambio. En sentido estricto, con quien estará peleando el puesto será con Karim Benzema, pues a pesar de contar con grandes jugadores, la salida de Morata dejó al francés como el único jugador con las características de un centro delantero. Por tanto, es lógico pensar que el Chícharo será un buen suplente para el Gato.

El tamaño del equipo no determina la titularidad y al contrario, en equipos pequeños o medianos son menores las chances para jugar, principalmente por la cantidad de competencias que disputan. Javier tiene muchas cualidades y si técnicos como Ferguson y ahora Ancelotti han confiado en él es por algo. Es muy probable que el mexicano llega sabiendo (y aceptando) que en un principio será banca, algo que no cualquiera hace. Hasta para eso hay que tener talento, saber esperar la oportunidad y luego aprovecharla, como cuando el Chicharito entra de cambio y anota gol.  Y si ser suplente en el Real Madrid  no es una gran oportunidad, entonces quién sabe qué lo será.


lunes, 25 de agosto de 2014

¿Crisis?

El futbol mexicano parece estar avanzando en la dirección equivocada y en vez de mejorar, parece que tiene la marcha puesta en reversa. Es cierto que en México las cosas han cambiado y que en un partido no importa el “tamaño” de un equipo porque los más pequeños pueden darle batalla a los más grandes. Sin embargo, no hay que pensar en esto como sinónimo de una Liga competitiva, pues en vez de que sean los clubes con menos presupuesto y plantilla los que mejoren su desempeño, son los “grandes” conjuntos los que han caído en su funcionamiento.

Lo anterior se observa en dos situaciones muy claras. La primera es la falta de constancia que han la mayor parte de los equipos en el inicio del Apertura 2014. Es cierto que en el torneo mexicano que no es necesario mantener un paso perfecto (basta con llegar a Liguilla y ahí ya es otra historia), se han visto incomprensibles altas y bajas de juego en las seis fechas que van. Un club puede golear o tener una actuación ejemplar, y el siguiente encuentro lo pierde contra una de las escuadras que está peleando el descenso o que tiene peor plantilla. 

La segunda situación es la evidente crisis que atraviesan tres de los llamados “grandes”. Si bien el Cruz Azul ya consiguió su segundo triunfo, no ha tenido un gran arranque y ha quedado a deber en sus juegos. Aunque, honestamente, tenga el arranque que tenga, el Azul necesita algo mucho más grande que buen futbol para ser campeón. Por otra parte, Chivas y Pumas atraviesan una crisis futbolística, administrativa, de identidad y de todo lo que se le pueda ocurrir a uno. Mientras que la directiva Universitaria optó por un viejo conocido para retomar el camino (que aunque no ganó, por lo menos no perdió), el Rebaño lucha por no descender sin rumbo fijo, sin afición y con jugadores que consideran que “se exagera con la crisis” (con esa mentalidad, nadie supera una crisis).

Éstos no son los únicos equipos que dan de qué hablar. La situación de Morelia también es alarmante y la de León, difícil de entender; pero la de los otros tres llama más la atención por su historia. Con lo anterior en consideración, es difícil considerar a un conjunto como fuerte candidato para campeón. Si hay que señalar a uno sería el América, que es el que mejor lo ha hecho y no sólo por los puntos que ha sumado y porque mantiene el invicto, pero porque ha sido contundente y constante.

Los de Coapa quizás no han tenido un futbol hermoso ni espectacular, y puede que a muchos no les guste su manera de jugar. Pero la realidad es que han metido los goles y lo han hecho bien, quizás no con jugadas extremadamente elaboradas, pero sí con un juego de conjunto y aprovechando los errores del rival. Si algo hay que reprocharles a las Águilas es el empate contra Jaguares pues, aunque mantuvieron el invicto, coincidió con la ausencia de Rubens Sambueza. Depender de un jugador es lo peor que pueden hacer los azulcremas pero habrá que esperar. 

Quedan todavía bastantes fechas y sobre todo, falta la Liguilla. Sabido es que lo que se haga en las 17 jornadas de la fase regular es sólo un pequeño pasito en el camino para ser campeón y que la verdadera prueba está en la Liguilla. No obstante, sí se debe señalar a los que lo han hecho y bien y a los que han estado mal, falte el tiempo que falte. Ojalá que en esta ocasión los equipos se pongan las pilas desde antes y no sólo den su mejor desempeño hasta el final (cuando todo está ya casi definido). Porque si hay que aguardar a las últimas jornadas para ver intensidad en los partidos, que triste y aburrido torneo se avecina.



lunes, 4 de agosto de 2014

En México y en el mundo

Mientras la Liga MX sigue calentando motores y mantienen a los aficionados intrigados en ver cuándo empezará lo interesante del torneo, en Europa siguen los fichajes. Por obvias razones, aquellos que involucran a mexicanos son los que más interesan en el país. Y tanto se habla de que si se van, se quedan o se regresan, que en ocasiones es difícil saber en qué quedó la contratación. 

Y EL PORTERO ES PARA… ¡EL MÁLAGA!

La novela protagonizada por Guillermo Ochoa llegó a su fin. Y es que después de que mil y un rumores que lo ubicaban en equipos como el Barcelona, el Liverpool, el Atlético de Madrid, finalmente fue el Málaga de España quien fichó al arquero mexicano. De cierto modo un alivio, pues después de tanta especulación con los grandes de Europa, las cosas eran tan poco claras que parecía que Memo terminaría regresando a Francia.

Después de tanta habladuría, en cierto modo el fichaje del Málaga fue un poco sorpresivo. Tanto se había dicho de otros clubes que parecía que el conjunto malagueño fue el plato de segunda mesa. Sin embargo, está lejos de serlo. Jugar en España es una gran oportunidad para Ochoa y más con un equipo que tiene poco que perder (no suele tener problemas de descenso, ni tiene una constante presión de ser primero) pero que aspira a puestos de competencias europeas y que hace dos años logró la hazaña en Champions League. 

Memo es un buen portero, de eso no hay duda, pero tampoco es el más completo. Entre otras cosas, le falta liderazgo atrás y salir a cortar centros. Detallitos que posiblemente notaron en los clubes de más peso y que por eso no se dio su contratación, incluso más por lo anterior que por la falta de un pasaporte europeo. No obstante, son aspectos que se mejoran con entrenamiento y esfuerzo, eventualmente Ochoa saldrá a un equipo de más renombre, como Keylor Navas que se incorpora al Real Madrid para esta temporada. Todo es cuestión de tiempo y si Paco Memo se mantiene trabajando con entrega y humildad, seguramente llegará lejos.




HABLANDO DE NOVELAS

La tragicomedia de Tigres y Alan Pulido parece no tener fin. Ciertamente ambas partes han procedido de una manera que no parece ser la adecuada. Sin embargo, el que pierde más es el jugador. Este “berrinche” del joven futbolista no es para nada benéfica y al contrario, con esa postura corre el riesgo de quedarse como sin nada. Es comprensible el deseo de Pulido de emigrar a Europa, pero hacerlo de una manera un tanto rebelde no le dejarán nada bueno, independientemente de lo mal que también lo ha hecho el club, y de los malentendidos y falta de comunicación que hay con éste.

Totalmente opuesto al caso de Raúl Jiménez, quien no sólo se mantiene entrenando con el América sino que ha lucido en los juegos y en la última jornada anoto un Hat Trick. Sin tener muy claro su futuro tampoco, y seguramente con muchos deseos de fichar con el Porto, Raulito ha optado por hablar con acciones y demostrar que es lo que tiene para ofrecer. Sería una lástima que no lo dejaran ir en Coapa, pero más lamentable aún sería si el jugador por esa situación bajara su rendimiento. Ojalá que Jiménez sea maduro y no deje de jugar como lo está haciendo, sin importar el equipo en el que esté.


ETERNO RAFA

Y mientras las jóvenes promesas del futuro tienen problemas para irse al viejo continente, el veterano capitán de la Selección nuevamente deja México para irse a una nueva aventura (un poco irónico). En esta ocasión es Italia el país que recibirá a Rafita Márquez, quien en total ha jugado en cinco Ligas distintas y que es claro ejemplo de lo que el talento natural junto con trabajo, compromiso y constancia puede hacer. Después de su salida del Barcelona y su llegada al Red Bulls de Nueva York, la carrera del central parecía llegar a su fin. Una gran mentira pues Márquez encontró su segundo aire en el León y su participación con México en la pasada Copa del Mundo fue, por mucho, destacada.

Todo indica que el Kaiser de Michoacán todavía tiene bastantes kilómetros por recorrer. Ojalá que su trayectoria tenga un digno final y que sirva de ejemplo para todas las generaciones jóvenes que se sienten estrellas y quieren correr cuando ni siquiera saben gatear.


lunes, 14 de julio de 2014

Nos vemos en cuatro años

El sueño ha terminado. Después de un mes de enojos, tristezas y alegrías, el Mundial llegó a su fin y la vida recuperó su cotidianidad. Aunque pronto iniciarán las Ligas alrededor del mundo, la Champions y las eliminatorias para la Eurocopa 2016, la realidad es que ningún otro evento deportivo iguala la emoción, la ilusión ni la pasión que despierta una Copa del Mundo.

No obstante, antes de lamentar lo larga que será la espera de Rusia 2018, hay mencionar lo que dejó la última jornada de Brasil 2014. 

Ganó el futbol

El campeón no podía ser otro. Al igual que España hace cuatro años, Alemania fue campeón jugando al futbol, teniendo un buen trato del balón. Y aunque hubo rivales (Ghana, Argelia y Argentina, con los tres empató en tiempo regular) que lo sorprendieron e incomodaron, siempre se mantuvo firme y fiel a su estilo, sin desesperarse. Un estilo que, además de buscar el manejo y la posesión de la bola, favoreció el trabajo conjunto por encima de las individualidades.

El logro de Alemania no fue resultado de lo que se hizo en un mes, ni siquiera de lo hecho en un año. Proclamarse campeones fue el último paso de un proyecto que inició mucho tiempo antes y que con el paso de los años se fue perfeccionando. Los alemanes supieron respetar procesos tanto en la formación de jugadores como en la labor del técnico, y es por eso que al final lograron su objetivo de manera contundente. 

Por su parte, Argentina fue un digno rival. A pesar de lo poco convincente que fue en el resto del torneo, en la final se comportaron a la altura y, con su propio estilo, dieron batalla. Buscando el contragolpe y latigazos individuales, la Albiceleste estuvo cerca de hacerle faño al contrario pero ni Higuaín ni Palacios supieron liquidar y dejaron ir claras oportunidades de gol. Y en una final contra Alemania no puedes perdonar. A pesar de que al final perdieron un poco la cabeza y se preocuparon más por golpear al rival, en definitiva el de ayer fue el mejor partido de Argentina.

Ganaron los alemanes que, aunque en un momento estuvieron cerca de caer en el juego de las patadas y los reclamos, se mantuvieron firmes y con la mente en el juego. Jamás se replegaron ni se encerraron atrás. Demostraron que la mentalidad de un ganador es siempre ir por más. Y probaron que ser campeón no es un deseo que sólo a algunos se les cumpla, sino una meta, un objetivo que te planteas y que buscas alcanzar por medio de esfuerzo, compromiso y buen futbol. 

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Balon de oro… ¿O de chocolate?

La FIFA hizo de las suyas y le otorgó el Balón de Oro Adidas a Lionel Messi. Dicho premio se otorga, en palabras de la misma FIFA, “al mejor jugador de la competición”. De la competición, no del mundo, no al que más habilidad tenga; al que mejor lo hizo en el torneo. Messi no fue dicho jugador. Y con esta afirmación no se niega que el argentino sea un jugador excepcional, fuera de lo común, con una técnica individual impresionante. Pero en el Mundial estuvo lejos de ser el mejor.

Con esta acción el máximo organismo rector del futbol no sólo está subestimando el desempeño del resto de los nominados y de muchos otros jugadores. Entregarle este trofeo a la Pulga fue ponerlo en evidencia, hacerlo blanco de las críticas (muchas más de las que recibió a lo largo de la competencia y de las que iba a recibir después del partido contra Alemania). Fue como darle un premio de consolación a alguien que no sólo no lo merece, pero no lo necesita. Messi tiene la capacidad para salir del mal momento que atraviesa desde hace un año, no requiere que sientan lástima por él.

Ahora, independientemente de lo ocurrido con Messi, entre los nominados había tres jugadores que sin duda lo hubieran merecido más que nadie pero que difícilmente se los habrían entregado. Y es que la labor defensiva sigue sin destacar tanto como la ofensiva. Sin importar la cantidad de pases completados, ni las barridas correctas, ni que fueron pilares fundamentales en el buen accionar del equipo, Hummels (que además metió dos goles), Lahm y Mascherano se quedaron sin el reconocimiento (oficial) de su trabajo. Definitivamente, meter un gol (o el simple hecho de tirar) siempre será más llamativo que recuperar un balón.

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Triste anfitrión

A Brasil no lo recibirán con aplausos ni ovaciones como a Costa Rica, Argelia o México. Y no porque el Mundial fue en su propia tierra, sino porque la Verdeamarela se quedó con las manos vacías. No conformes con la goliza que recibieron frente Alemania, los brasileños entraron dormidos el sábado al campo del Estadio Nacional de Brasilia y, después del temprano penal de Van Persie, no pudieron sobreponerse. 

Es complicado defender lo indefendible. En ningún momento del torneo, Brasil tuvo el joga bonito que lo caracterizó hace algún tiempo y fue gracias a errores arbitrales, a un poco de suerte y a Neymar que el equipo local llegó a cuartos de final. Sin embargo, perder al delantero estrella en el partido contra Colombia desmoronó a la Canarinha. Para los siguientes dos juegos desapareció cualquier intento de aproximación ofensiva y los defensas, desesperados por aportar al frente, perdieron todo el orden atrás.

Una verdadera lástima que el anfitrión se despidiera así de su mundial, con la cabeza abajo, mas es momento de mirar atrás no para arrepentirse de los errores sino para corregirlos. Hay un largo camino que recorrer hasta Rusia, y si Brasil encuentra un técnico que sepa regresarle su esencia, seguramente en cuatro años podrán reivindicarse con su gente aunque sea lejos de casa.

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jueves, 10 de julio de 2014

América para los alemanes

Alemania llega a la final con la clara intención de quedarse con la Copa. Y esto no quiere decir que Argentina no esté igualmente decidido a ser campeón, pero la determinación que el conjunto germano ha mostrado desde el primer partido es lo que les ha permitido llegar tan lejos. En cambio la Albiceleste, a pesar del sencillo camino que tuvieron para llegar a semifinal, no termina por convencer. Es cierto que contra Holanda se vio la mejor Argentina del Mundial (ojalá el domingo muestren una versión todavía mejor) mas hubo momentos en que se perdieron dentro del terreno, como esperando alguna genialidad de Messi, y la Naranja Mecánica estuvo a punto de hacerles daño.

Probablemente en eso radica la fortaleza de los alemanes, que no dependen de lo que haga un jugador. En lo que va del torneo, es imposible señalar un héroe o un protagonista porque es el trabajo de conjunto el que ha destacado. Sí, han sobresalido algunas acciones específicas como las atajadas de Neuer o los goles de Müller, pero la defensa ha estado impasable, precisa en sus coberturas, y Kroos ha dado grandes asistencias. Puede que Müller sea el goleador, sin embargo ha hecho 5 de las 17 anotaciones que lleva el conjunto teutón, evidencia de que hay más de una estrella en el equipo. Línea por línea, Alemania es fuerte y aunque no se puede hablar de perfección (los errores siempre van a existir), están cerca de ella.

En el fútbol lo más complicado es hacer lo sencillo, recordar los principios básicos. Los dirigidos por Löw lo han logrado, dan pases precisos y se mueven para generar opciones, pasean el balón a lo largo de la cancha, se trasladan de manera compacta, en bloque, y tienen un extraordinario dominio de los espacios reducidos. Ha mostrado respeto por el juego, por ellos mismos y por el rival pues, a pesar de algunos deslices, no pretenden engañar al árbitro, ni hacen drama; no buscan provocar al rival, ni cae en provocaciones. Son conscientes de que para ganar la batalla basta con jugar al fútbol, y es lo que se han dedicado a hacer en cada uno de sus juegos.

No obstante, no juegan solos. Por mucho que haya quedado a deber Argentina a lo largo del campeonato, estar en la final del Mundial no es una oportunidad que se presente a diario y los de azul no la van a dejar ir tan fácilmente. Además, la historia está en contra de los alemanes. No sólo la Albiceleste manda en los últimos enfrentamientos (aunque en Mundiales sólo ganó la final de México 86), sino que en las últimas tres Copas del Mundo los teutones no se han caracterizado por dar el paso final (un subcampeonato y dos terceros lugares). Los fantasmas del pasado pueden ser de peso para la “Mannschaft” y los argentinos pueden aprovechar eso. 

El partido del domingo luce prometedor, se enfrentarán dos equipos que desde principios del torneo eran claros candidatos a quedarse con el título. Y si bien cualquiera de los dos tiene la misma posibilidad de proclamarse campeón en el Maracaná, Alemania parte ligeramente como favorito (aunque el técnico es el primero en pedir humildad y moderación). ¿América para los americanos? Parece ser que no más. Argentina cuenta con la figura (Messi que ojalá y salga inspirado) y definitivamente trae la suerte del campeón; sin embargo los de Europa por su parte tienen la táctica, el equipo y el futbol. ¿Quién ganará? Está por verse.
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lunes, 7 de julio de 2014

Nacidos para ganar

Después de casi un mes lleno de futbol, de 60 partidos, el final está cerca y ya son sólo cuatro los candidatos que mantienen aspiraciones de gana la Copa del Mundo. Brasil, Argentina, Alemania y Holanda lograron su pase a semifinal y no es extraño ver lo lejos que han llegado en la competencia. De hecho, a excepción de Costa Rica, este Mundial ha carecido de sorpresas; es decir, todo ha ocurrido “según lo planeado”.

Es cierto que ninguno de los cuatro semifinalistas ha jugado de manera tan espectacular como se esperaba, pero no se puede responsabilizar por completo a los jugadores y entrenadores. Hacerlo sería demeritar el trabajo del rival, pues lo que hagan o dejen de hacer determina en gran medida el desarrollo del juego. Los encuentros han estado muy cerrados y algo que ha destacado en este Mundial es cómo los “equipos pequeños” se han plantado frente a las potencias: sin titubear, sin temer.

No obstante, esa entrega y ese valor no han sido suficientes. A pesar del esfuerzo y coraje mostrado en la cancha, la historia es la misma de siempre y son las grandes selecciones las que llegan a la fase final del torneo. Y es que por mucho que luchen, conjuntos como el mexicano, el colombiano, el costarricense, etc. siguen siendo ingenuos, inocentes, y les falta madurar en cierto sentido. Les falta oficio, maña, experiencia, tomar las decisiones correctas. Pequeños detalles que al final los alejan de la victoria.

En cambio, los otros son “expertos en ganar”, saben qué acciones son necesarias y en qué momento para obtener el triunfo. Tan es así que aparentemente con poco les ha alcanzado. Pero son cuestiones específicas las que marcan la diferencia en un partido de futbol. Cambiar al portero para los tiros penales, mantener una línea defensiva escalonada y que haga coberturas, aprovechar las deficiencias en la marca del rival, incluso depender de una genialidad individual; aspectos que distinguen a los ganadores de los perdedores. 

Se aplaude el desempeño de las pequeñas selecciones. Dejaron claro que de pequeñas tienen poco (por no decir nada), mas aún les falta mucho que crecer. Hay muchas cosas que tienen que mejorar para llegar al nivel de los mejores equipos y no estrictamente en lo futbolístico, sino en factores más psicológicos como la serenidad y la calma necesarias para no dejar ir un encuentro que está prácticamente ganado, o bien para ser contundentes y finiquitar cuando se fue dominante. 

El camino que queda por recorrer es largo, pero si los procesos que iniciaron en esta justa mundialista continúan de forma adecuada (como el de México o el de Colombia), seguramente en próximos Mundiales veremos a estas escuadras pelear por el protagonismo de la competencia, salirse de lo escrito y llegar más allá de lo esperado. Mientras tanto, los equipos que lleguen al final seguirán siendo los mismos y aunque no deslumbren con su juego, harán lo más importante de una competencia: Ganar. 


lunes, 30 de junio de 2014

La historia se repite

Cuatro años de espera y al final el resultado fue el mismo. México no llegó al tan ansiado quinto partido y se regresa a casa con las manos vacías y las ilusiones arruinadas. Después de una decepcionante eliminatoria, la Selección sorprendió a todos en la fase de grupos. Su orden y su entrega en el campo de juego emocionaron a los aficionados que, con la inocencia de un niño pequeño, soñaron con la posibilidad de llegar a cuartos y volvieron a creer que “éste era el bueno”.

Ahora, con la acumulación de frustración, de tristeza, de decepción y de enojo, no queda más que lamentarse y limpiarse las lágrimas, mientras que unos cuantos optan por repartir culpas. Que si Robben y el penal, que si el árbitro vendido, que si el Piojo y sus cambios, que si Márquez y el Chicharito… Atribuir la derrota de México solamente a uno de estos elementos es una visión demasiado simplista. Éstos son sólo factores de una ecuación mucho más compleja cuyo resultado fue la eliminación del Tri.

Sí, Robben se tiró dentro del área y el silbante lo creyó, pero culpar a Márquez por extender el pie sabiendo que el holandés es un experto en dejar el pie para buscar la falta es desviarse por completo de la cuestión. ¿Qué hubiera sido mejor, que el central mexicano lo dejara pasar? Además, la polémica jugada se generó porque México otorgó el control del partido a Holanda cediéndole la bola. El medio campo del conjunto azteca se perdió por completo, dejaron de recuperar balones y de generar juego, pues el desgaste físico provocó que Herrera fueron impreciso en sus pases y el esférico terminara en pies de los holandeses.

Aunado a lo anterior, en los últimos 20 minutos de juego (un poco más) Robben estuvo llegando con más comodidad por la banda izquierda, producto del dominio de su equipo y también de la salida de Héctor Moreno. Si bien el trabajo de Diego Reyes no fue por completo malo, la realidad es que en el primer tiempo Moreno había hecho un espectacular trabajo anulando al delantero holandés. Su lesión, además de lamentable, fue un duro golpe en la zona defensiva. 

No obstante, lo mencionado previamente corresponde únicamente a un argumento meramente futbolístico, igual que analizar si los cambios del Piojo fueron adecuados o no. En el futbol, hay cosas que van más allá de cualquier razonamiento lógico y de cualquier explicación teórica. ¿Por qué, se juegue como se juegue, se tenga el técnico que se tenga, el Tri termina igual Mundial tras Mundial? La cuestión va más allá de aspectos técnicos y tácticos.

La Naranja Mecánica es una selección que, como la alemana, la brasileña o la argentina, sabe definir un partido aun cuando la posesión del balón fue del rival. México no, su “ingenuidad” y su “inocencia” son tales que su propia capacidad le parece sorprendente y termina por abandonar todo lo que había logrado. Pareciera que el éxito es tan desconocido que cuando está cerca de él, el combinado azteca se asusta e inconscientemente lo deja ir. Como escribió Juan Villoro: “La Selección Nacional enfrentó a Holanda sin miedo, pero se temió a sí misma. Asustada de lo que había logrado, cedió la iniciativa”. 

“Jugamos como nunca y perdimos como siempre”. La afirmación es en parte correcta. Sí, el desenlace de la historia mundialista fue el ya conocido por todos. El guion no cambió la fascinante ilusión se convirtió en la desgarradora decepción, esa que deja un vacío en el corazón. Pero todo fue igual que siempre. La manera en que Miguel Herrera recuperó, en conjunto y en lo individual, a este grupo de jugadores no debe ser olvidad. Su capacidad para, en tan poco tiempo, revivirlos no se encuentra en cualquier lado. Ojalá que el Piojo se mantenga frente al Tri, pues el proceso sigue y de aquí a Rusia hay cuatro años en los que habrá mucho que trabajar.

Es cierto, no se puede pedir que se sienta satisfacción por el buen torneo que hizo el equipo mexicano. Uno no puede irse satisfecho porque la derrota nunca es satisfactoria. Se juega para ganar y perder es no alcanzar el objetivo y eso nunca deja un buen sabor de boca. Pero sí se puede decir que hay que levantar el rostro. Las lágrimas están justificadas pero que no hay nada de que avergonzarse. Aunque los jugadores dejaron ir el triunfo porque pensaron que se trataba de un sueño, lucharon como los grandes y dieron la cara como guerreros. Se fueron por la puerta grande y no como un perro abandonado, con la cola entre las patas.



lunes, 23 de junio de 2014

David frente a Goliat

México hoy sorprendió a propios y ajenos, y logró lo que muchos consideraban imposible. No sólo obtuvo su pase a octavos de final (algo que parecía inconcebible después de la eliminatoria y el Repechaje), sino que fue superior a Croacia y lo derrotó no por una cuestión de suerte. Ni Mandzukic, ni Rakitic, ni Modric, ni Perisic, los grandes jugadores croatas, pudieron hacerle frente al juego colectivo que presentó la Selección Mexicana. Y los logros no quedan ahí, pues el pasado martes logró el empate (en gran parte gracias a Ochoa) frente al anfitrión que sigue sin convencer.


Pero el Tricolor no es el único conjunto que ha hecho lo impensable. La Selección de Costa Rica ha sido la gran sorpresa del Mundial al ser el primer calificado de su grupo (y hasta se perfilan para llegar a octavos como primeros) cuando casi todos los aficionados y medios los daban por muertos en un grupo donde la lucha quedaría entre Uruguay, Italia e Inglaterra. ¿Quién hubiera imaginado que los Ticos derrotarían a uruguayos e italianos? Quien le haya apostado a los centroamericanos seguramente se llevó mucho dinero.

De igual manera, Estados Unidos, a pesar de no tener amarrado el pase, ha demostrado que tiene argumentos para pelear contra quien sea. Con un Cristiano Ronaldo desaparecido, Portugal estuvo a punto de ser eliminado por los gringos que se quedaron con el empate por azares del destino (misma suerte que les dio el triunfo frente a Ghana). Mas el marcador es engañoso pues el equipo de las barras y las estrellas se mostró superior a los ibéricos en gran parte del partido y ahora, aunque un empate es suficiente, se jugarán la clasificación contra Alemania.

Y en ese mismo grupo, el empate entre Ghana y Alemania probó que lo de Sudáfrica (donde quedaron fuera en cuartos gracias a la mano salvadora de Luis Suárez) no fue suerte y que las Estrellas Negras son el mejor representante del continente africano, y una escuadra que sabe tratar el balón y que le puede dar batalla al rival que sea. De no ser por su “inocencia” y falta de oficio en muchas jugadas, seguramente los ghaneses pudieron haberse ido con el triunfo y no porque fallara Alemania (quien se ve como el europeo más fuerte, junto con Holanda), pero porque los contrarios lo hicieron mejor. 

¿En qué momento los pequeños se volvieron tan irrespetuosos que se atrevieron a jugarles al tú por tú a los equipos con mejor plantilla, a las potencias? ¿Cómo es que un conjunto como el iraní, cuyo valor de mercado no representa ni el 20 por ciento del valor de Messi, estuvo a punto de vencer a un Argentina que sigue dependiendo de las genialidades de Lio (quien por cierto desaparece todo el juego sólo para vestirse de héroe al final)? ¿Por qué Costa Rica con su valor de mercado de 40 millones 302,900 dólares derrotó a Italia que vale casi 509 millones y a Uruguay que está cerca de los 298 millones?

¿Qué le pasa al futbol? Nada tiene sentido ya y si las cosas siguen así llegará el punto en que no será tan alocado pensar que a la final llegue México o Costa Rica. Pero no. El mundo no se ha vuelto loco y las cosas no están de cabeza. Solamente que Brasil, Argentina, Croacia, Italia, Portugal y compañía están muy presionados en lo individual (jugadores como Messi, CR7 y Neymar) y en lo colectivo (grandes expectativas hay sobre ellos), por lo que tienen que cargar con la “desventaja de ser el favorito”. En cambio los mexicanos, los costarricenses, los ghaneses, etc. no tienen nada que perder y todo que ganar. Nadie espera nada de ellos y su derrota es “parte del libreto”, de modo que la presión desaparece y tienen oportunidad de realizar lo inconcebible.

Además, estas selecciones han demostrado que en el futbol, como en cualquier otro deporte, no basta la técnica si no se tiene corazón. Claro que es importante tener un buen golpeo del balón, buena conducción y capacidad de pensar dentro del campo. No obstante, brincar más alto que jugadores de la NBA, dejar sembrados a casi todos los rivales, y demás cuestiones de habilidad técnica y física pasan a segundo término si a la hora del juego no tienes la capacidad, como jugador, de entregarte en cuerpo y alma a tu equipo. Cuando el cansancio es demasiado, por muy grande que se sea, las piernas no responden y hasta al mejor le fallan los pases; pero la voluntad es inquebrantable.

Así que, cuidado Holanda, cuidado Brasil, cuidado Alemania, cuidado Argentina. Estas selecciones vienen con toda la intención de llegar lo más lejos que se pueda y, contrario a lo que podría pensarse, son ofensivos, no se dedican a cuidarse y defenderse, y una vez motivados no hay quien los pare. Sean conscientes de que, a la hora de la verdad, en el campo son once contra once y todos tienen dos brazos, dos piernas y un corazón. No comentan el error de menospreciar a su rival, no declaren de más porque como dice el dicho: “más rápido cae un hablador que un cojo”.

jueves, 19 de junio de 2014

Larga vida al Rey

A algunos les duele y a otros les alegra, pero realmente nadie se esperaba que España fuera eliminada en la fase de grupos. Y además de qué manera, sin tener el balón, con la cabeza gacha, sin capacidad de reacción, sin siquiera dar batalla en el juego. La goleada contra Holanda y la derrota frente a Chile mostraron la peor España de los últimos años.

Unos señalan a Del Bosque, otros culpan a Casillas, otros cuantos se lo atribuyen al declive del Barcelona, cuyos jugadores son la base del seleccionado español, y así cada quien encuentra su explicación. Algunos hasta podrían atribuir la eliminación a la abdicación del Rey Juan Carlos (a manera de broma tal vez, pero entre broma y broma la verdad se asoma).

Se pueden encontrar miles de razones y aun así ninguna sería convincente. Sí, Íker viene de una no muy buena temporada que concluyó con Sergio Ramos salvando su pellejo en la final de Champions. Sí, Iniesta y Xavi, los orquestadores de España y el Barcelona, tuvieron una mala temporada. Y sí, Del Bosque se equivocó. Y sus errores le costaron caro.

Desde que publicó la lista de 23 convocados hubo inconformidades y debates. Que si la ausencia de Negredo, que si la presencia de Villa. Nunca se le va a dar placer a nadie y tal vez la no tan sorprendente sorpresa fue la convocatoria de Diego Costa. El delantero tuvo una gran temporada con el Atlético, no obstante estaba saliendo de una lesión y era un elemento completamente nuevo en el planteamiento español.

El técnico le dio su confianza a Costa y lo alineó contra Holanda, partido cuya historia es conocida y en el cual el jugador nacionalizado español no pudo hacer nada (excepto dejarse caer para que marcaran el penal que le dio el único tanto a España). Contra Chile la Furia se notaba preocupada y presionada, de ahí la importancia de ganar el primer partido en un torneo tan corto. A pesar de sus intentos, sin claridad, de hacer daño, fueron los primeros en recibir un golpe que los desmoronó y para el resto del partido no hubo reacción.

Y las preguntas son, ¿por qué Del Bosque confió de nuevo en Costa? ¿Por qué hizo sólo dos modificaciones a comparación del primer juego? ¿Por qué dejó en la banca a Xavi pero mantuvo el esquema en el que el catalán es necesario? ¿Por qué prescindió de un goleador histórico, incluso cuando ni Costa, ni Silva, ni Torres dieron resultados? Las respuestas sólo él como técnico las conoce y tristemente ya no hay marcha atrás.

Es verdad que la Roja necesita un cambio, los errores de Íker y Alonso sólo fueron reflejo del mal momento que vive todo el equipo. Mas, como respondieron el portero y su técnico, no es momento de pensar en renovaciones. Es tiempo de lamentar lo ocurrido, de llorarlo si es necesario, de sanar como individuos para entonces sí, como equipo, reconocer los errores e iniciar un nuevo y mejor ascenso. 

España no es la primera selección que después de lograr el campeonato queda fuera en fase grupos (Brasil, Inglaterra, Francia e Italia comparten historia) y aunque la manera en que ocurrió fue, por decir, humillante, tampoco se trata de una desgracia universal ni es suficiente para menospreciar lo logrado por los españoles en los últimos seis años, y los suyos son los primeros en recordarlo. “Fue bonito mientras duró” y “No pidáis perdón, os debemos mucho” se lee en la portada del diario As. Una actitud honorable, madura, digna de alguien con memoria.

¿Algún día se verá algo así en México? Con suerte sí.


lunes, 16 de junio de 2014

Grandezas, sorpresas y tristezas

La primera jornada del Mundial está a punto de llegar a su fin (únicamente faltan los encuentros del grupo H) y el inicio del torneo no ha quedado mal a los aficionados. Con grandes encuentros como el de Inglaterra contra Italia, grandes sorpresas como la de Costa Rica y con inexplicables resultados como las golizas de Holanda a España y Alemania a Portugal, la justa mundialista ha cumplido en su medida con las expectativas de los aficionados y ha dado mucho de qué hablar.

Hablar de lo que dejó cada uno de los partidos es completamente innecesario pues hubo juegos que lo que hay para decir no es tan destacado como para comentarlo, además de que el espacio en estas líneas sería insuficiente. Por tanto, sólo se mencionarán lo más relevante que ocurrió en el desarrollo de estos juegos y que está en boca de todos.

¿LARGA VIDA AL REY?

Un marcador 5 a 1 es escandaloso por sí solo. Pero si el perdedor fue España (campeón hace cuatro años) y el ganador Holanda (subcampeón hace cuatro años) la cosa es aún más escandalosa. Probablemente desde el día en que se realizó el sorteo de grupos, los aficionados holandeses aguardaron con ansías el partido para probar el dulce sabor de la venganza, aunque tal vez nunca esperaron un resultado tan favorable.

¿Qué le pasó al campeón? Es cierto que era un rival muy estudiado y la manera de anularlo conocida, pero recibir cinco goles va más allá de lo comprensible. Si bien Casillas, quien evidentemente no atraviesa su mejor momento, colaboró en algunos de ellos (el primero es una maravilla de Van Persie, en el segundo Piqué se lamentó por no tener la cadera de Shakira, y en el último Ramos pensó que era un día de campo mientras Robben pisó el acelerador) sería erróneo culpar al cancerbero de tan vergonzosa derrota.

La realidad es que Del Bosque se sintió seguro con la fórmula que le había dado tantos frutos y no tenía pensada una variable cuando fue superado. Su planteamiento inicial no fue el idóneo (tal vez otro delantero en lugar de Costa que venía de lesión y era “nuevo” en el sistema de trabajo hubiera convenido más) y los cambios no aportaron nada distinto. Sin embargo, tampoco hay que ser alarmistas pues quedan dos juegos de la fase de grupos para reponerse y, con la clase de jugadores que tiene, la Furia está obligada a darle la vuelta a esto. Si lo hará o no, sólo el tiempo lo dirá.

Mientras tanto el recuerdo de la goliza de Holanda quedará por siempre en la memoria de los aficionados naranjas y habrá que preguntarles qué tan dulce les supo la venganza. 

FIGURAS INVISIBLES

Jóvenes y habilidosos, mediáticos y populares, Ronaldo, Messi y Neymar son el centro de atención a donde quiera que van. Y el Mundial no es la excepción. Todas las cámaras los siguen y están al pendiente de lo que hagan (Neymar aparte es local y tiene el “deber” de guiar a Brasil hacia el campeonato), pero sobre todo de lo que dejen de hacer.

Ronaldo fue el primero en desaparecer de los tres. En la derrota frente Alemania, Portugal no pudo (ni quiso) meter las manos, pues independientemente del pena y la expulsión tuvieron tiempo para rápidamente igualar los cartones después del primer gol (como Inglaterra frente a Italia) y no lo hicieron. CR7 tuvo que conformarse con ser un espectador y ante el gran trabajo de Jérôme Boateng en frenarlo, el portugués (una vez más) pasó desapercibido en todo el juego. Con sólo un par de cobros de tiro libre y un reclamo de un penal, Cristiano no lució y no pudo evitar la “humillación” de su selección.

Por su parte, Argentina cumplió con la quiniela y derrotó a Bosnia, sólo que con más dificultades de las esperadas. De no haber sido por el autogol de Kolašinac, la Albiceleste se hubiera ido al medio tiempo con un empate ceros gracias a la ocurrencia del técnico Sabella de jugar 5-3-2. Un esquema poco favorable para el equipo, pues Lionel Messi apenas y se vio en la primera mitad. Afortunadamente para el “Diez”, el cambio en el parado táctico lo favoreció y salvó la noche con una gran gol producto de una jugada en la que dejó sembrados a más de un rival. Mas la realidad es que el astro argentino, junto con su selección, quedó a deber y hasta sufrieron para evitar el empate.

Sólo queda Neymar. El brasileño hizo lo que pudo, pero sin socios en la delantera y mediacancha, difícilmente lucirá el “joga bonito” de Brasil. Sin importar su corta edad, el brasileño tuvo la entereza necesaria para guiar a los suyos y remontar el marcador adverso frente Croacia; como auténtico líder, se echó el equipo al hombro (cosa que difícilmente se le ve en el Barcelona) y obtuvo la victoria. Y aunque debió de haberse ido expulsado por el codazo que le propinó a Modric, fue pieza clave en el triunfo de la Verdeamarela.

A pesar de lo anterior, a los tres se les concede el beneficio de la duda pues siempre el primer partido conlleva mucha presión y carga emocional (ejemplo de ello es el gesto de liberación de Messi después de su gol). Asimismo, no juegan solos y es obvio que siendo quienes son, los rivales buscarán anularlos sea como sea. 

SILBANTE ERRANTES

Cuatro juegos, cuatro errores importantes por parte de los árbitros. Afortunadamente en tres de los mismos no influyeron fuertemente en el marcador (la diferencia de goles de México ahorita podría ser mayor que la de Brasil). Sin embargo, es claro que son graves errores que ni siquiera es posible imaginar lo que hubiera ocurrido si se hubiera pitado distinto pues la cantidad de variables es infinita.

Si expulsan a Neymar, no mete los goles y Brasil pudo haber perdido, pero también pudo haber empatado. Si no le anulan el primer gol a Giovanni, México habría quedado 3-0, o 2-0, o 1-1. Si Costa no se tira, no hay penal y quizás Holanda no habría tenido motivo para reaccionar. Si le marcan el penal a Costa Rica, Uruguay habría estado abajo en el marcador y por lo tanto se tendría que haber puesto las pilas para remontar; pero también si hubieran marcado el penal, los Ticos pudieron haber goleado.

Y así como éstas hay más posibilidades y combinaciones que se pueden pensar, inventar y modificar. Pero siguen siendo especulaciones, y sea como sea algo cierto es que en un torneo en que se exige el máximo rendimiento de jugadores y entrenadores, debería de pedirse lo mismo de los silbantes, pues sus decisiones pueden cambiar mucho el rumbo de un juego.



Esto es lo que dejaron estos primeros juegos y ojalá los que vienen traigan consigo más grandezas, tristezas y, sobre todo, sorpresas. 

miércoles, 11 de junio de 2014

Y llegó el Mundial

La espera ha terminado. Que un individuo aguarde durante cuatro largo años por un acontecimiento que dura tan sólo un mes es algo que muchas personas consideran ilógico, irracional. Mas hay cosas en la vida que no precisan ningún tipo de explicación. El fútbol es una de ellas. Millones de aficionados alrededor del mundo no tienen problema alguno en colocar sus expectativas, sus ilusiones y sus alegrías en algo tan trivial como este deporte. La emoción de una Copa del Mundo es única e irrepetible y sólo se presenta cada cuatro años.


Como cada Mundial, surgen las preguntas sobre quién proclamará campeón, quiénes no superarán la fase de grupos, que equipo dará la sorpresa y cuál será la decepción. De treinta y dos selecciones, una es la que destacará y el resto, si tienen suerte, darán de qué hablar ya sea por sus triunfos o fracasos. Analizar todos y cada uno de los representativos es imposible, son demasiados y el espacio se reduce a unas cuantas líneas. Por ello, a continuación se describirán unas escuadras que por sus características vale la pena poner atención a lo que hagan durante el torneo. 


BRASIL


El anfitrión. Local o no, la Verdeamarela siempre es candidata para levantar la Copa y, jugando en casa, parece que no hay duda de que el anfitrión será campeón. Pero las apariencias engañan. Es cierto que mundialmente los brasileños son potencia en el fútbol, este año no se ve al poderosísimo Brasil de ocasiones pasadas. Con tipos como Dani Alves, David Luiz, Thiago Silva y Marcelo, los cuales atraviesan grandes momentos de su carrera, la línea defensiva de la Canarinha es la que con más fortaleza se ve.
Por otra parte, a pesar de contar con la presencia de Neymar en la ofensiva, la realidad es que el jugador del Barcelona no cuenta con socios tan poderosos. A diferencia de Ronaldo en el 2002, que tuvo de compañeros a Ronaldhino, Kaká y Rivaldo, Neymar deberá asociarse de la mejor manera con Oscar, Hulk o Fred, los cuales son buenos jugadores (por algo están ahí) pero no representan el peligro que sus antecesores. No se duda de las fortalezas de Brasil, son sus debilidades las que, contrario a lo que muchos esperarían, no le dan la imagen de un equipo completamente arrasador. 


ARGENTINA


Al decir “Argentina” lo primero que piensan muchos es Lionel Messi. Sin embargo, el astro argentino no atraviesa su mejor momento (aparentemente) pues grandiosa no sería la palabra para definir la temporada que tuvo con el Barcelona. Pero la Pulga no es la única que juega, responsabilizar al 10 del buen accionar de su equipo sería menospreciar el trabajo de Agüero, de Higuaín, de Lavezzi, de DiMaría y demás jugadores albicelestes. Además, quizás sea precisamente el Mundial donde Messi pueda desquitar su mal paso y finalmente alcanzar ese triunfo que le falta en su carrera futbolística. 
Aunque la delantera de los Ches es peligrosa en lo individual, habrá que esperar para ver qué tan bien se conjuntan pues no hay que olvidar el futbol es un deporte de conjunto, de asociación. Aunado a esto, a diferencia del anfitrión, Argentina no tiene lo que podría considerarse una defensa confiable, por lo que es un factor en contra para lograr coronarse en el torneo.


ESPAÑA


La final de la Copa Confederaciones pareció marcar fin a la racha ganadora de la Furia que ganó Eurocopa, Mundial y Eurocopa de nuevo. Pero un partido no define el funcionamiento de una selección, en su preparación para la justa mundialista, los españoles recuperaron ese estilo de juego que adquirieron cuando estuvieron bajo la dirección de Luis Aragonés y que mejoraron con Vicente del Bosque como técnico. A parte de eso, el seleccionado español tiene una base sólida desde la portería. Jugadores como Íker Casillas, Sergio Ramos, Xabi Alonso, Hernández, Iniesta y Fábregas han trabajado juntos bastante tiempo, lo que les permite funcionar bien como equipo.
Pero su fuerza es también su debilidad, su manera de jugar ha sido estudiada y la forma de neutralizar al actual campeón del mundo es conocida por muchos rivales y hay equipos grandes que tienen la capacidad de hacerle daño a España. Prueba de esto es la ya citada Confederaciones, en la cual Brasil le quitó el balón a su rival y no le permitió desplegar su mejor juego.


ALEMANIA


¿Será ésta? La Mannschaft parece el “ya merito” de las selecciones, faltándole el pasito final, incluso en las divisiones inferiores (como en el Mundial sub17 del 2011 en México). Las últimas dos Copas del Mundo, los alemanes tuvieron que conformarse con el tercer lugar tras ser eliminados en semifinales, historia que se repitió en la Eurocopa 2012 al ser derrotados por Italia. ¿Qué es lo que le cuesta tanto a Alemania a pesar de los grandes jugadores que tiene en todas las líneas? Tal vez nadie lo pueda saber, mas ha llegado la hora de la revancha de los germanos.
Al analizar con cuidado este conjunto, parece ser el más completo línea por línea. Desde Neuer hasta Klose y Müller, todos los jugadores alemanes tienen gran capacidad y son grandiosos en lo que les toca hacer. Lamentablemente, la selección llega parchada y es muy posible que las ausencias de Gundogan y ahora la de Reus sean de peso, pues eran referentes en mediocampo y en la delantera. Pese a ello, hay talento para suplirlos pues además este es un grupo resultado de todo un proceso y es hora de que rinda frutos.


BÉLGICA


Lo más seguro es que el campeón salga de los 4 equipos mencionados anteriormente, incluso podría darse por hecho que serán los semifinalistas. No obstante, el fútbol da vueltas y vueltas y más vueltas, y hay que esperar que aparezca una que otra sorpresa por ahí. Aunque en apariencia desapercibidos, los Diablos Rojos son una escuadra organizada y llena de talento. Pocos son los belgas que juegan en la Liga local, la mayor parte se encuentran en distribuidos en buenos equipos europeos (Chelsea, Tottenham Atlético de Madrid, Bayern Münich y demás). Sus rivales de grupo, Rusia, Argelia y Corea del Sur, no representan una mayor dificultad para los belgas por lo que será en la segunda fase donde serán exigidos al máximo. 
Sin duda, habrá que darle seguimiento a Bélgica pues tiene argumentos para alcanzar, e incluso superar, el cuarto lugar alcanzado en México 86. 


Con este análisis no se pretende hacer menos al resto de los equipos, pero son estos cincos de los que se pueden esperar grandes cosas. ¿Quién será el ganador? Sólo el tiempo lo dirá.



lunes, 9 de junio de 2014

El Mundial de las lesiones

Faltan tres días para que inicie la Copa del Mundo y poco a poco las dudas se van resolviendo. Una de ellas, la posibilidad (para algunos, la aterradora posibilidad) de que Cristiano Ronaldo no se recuperara a tiempo para el torneo parece disiparse. El portugués ya entrenó este día junto al resto de sus compañeros y el técnico Paulo Bento afirmó que Ronaldo está recuperado al 100 por ciento, aunque no se sabe aún si juegue mañana el último amistoso de Portugal frente a Irlanda.

Una buena noticia para los aficionados y amantes del futbol porque… ¿Un Mundial sin el mejor jugador del mundo de acuerdo con la FIFA? Inconcebible. Tristemente no todos tuvieron la suerte de Cristiano, lo suyo hasta parece puro drama planeado para generar un poco de suspenso y especulación entre la gente, y son varios los jugadores que no pudieron llegar a Brasil y cuyas ausencias no pasarán desapercibidas. Tal es el caso de jugadores como el alemán Gundogan quien lleva casi un año sin jugar por su lesión en la espalda; o el español Thiago Alcántara que se queda sin Mundial debido a una rotura de ligamento de su rodilla.

O la lesión de Radamel “El Tigre” Falcao. Los aficionados alrededor del mundo se unieron en rezos para que el jugador del Mónaco se recuperara a tiempo para que jugara con Colombia. El esfuerzo no fue suficiente y se ha confirmado que “El Tigre” no viajará este año. Y si bien es cierto que estas ausencias son de peso para las respectivas selecciones y para los jugadores, de cierto modo fueron previas y aunque se esperaba que la recuperación fuera pronta, las dudas existían desde antes de que se publicaran las primeras listas de seleccionados.

En cambio, jugadores como el italiano Riccardo Montolivo y el mexicano Luis Montes quedaron fuera de la competencia semanas antes del inicio de la misma, el primero por fractura en tibia y el segundo en tibia y peroné. Es verdad que en ambos caso la lesión se presentó por una dura e imprudente entrada durante un partido de preparación, pero no por eso deja de ser lamentable que se rompa la ilusión de los futbolistas por jugar una Copa del Mundo.

Las últimas dos ausencias que se anunciaron (y de las más destacadas no sólo por lo cercano al inicio del campeonato sino por los jugadores de los que se trata) fueron la de Marco Reus por una torcedura de tobillo durante un partido amistoso, y la de Franck Ribéry por una lumbalgia, es decir, un dolor en la espalda baja. Los dos jugadores fueron descartados apenas el pasado viernes 6 de junio, al igual que el centrocampista Román Shirókov, referente de la selección de Rusia y a la cual no podrá representar debido a que no se repuso de una lesión en el tendón de Aquiles.

Estos son sólo algunos ejemplos pues la lista es extensa: Rafael Van der Vaart, Bryan Oviedo, Rhys Williams, Matías Fernández, Theo Walcott, Christian Benteke, Álvaro Saborío, Kevin Strootman, Niko Krancjar, Jayro Campos, Aldo Leao Ramírez y muchos otros. Más de veinte jugadores (casi un equipo completo) tendrán que ver el Mundial desde una pantalla. Por si fuera poco, hay jugadores como Bastian Schweinsteiger o Diego Costa cuyas lesiones todavía preocupan a sus respectivos técnicos y puede que, aunque no causen baja, no vean actividad durante la justa mundialista.

¿Qué es lo que ha pasado? ¿Acaso la preparación de los jugadores no es la adecuada? ¿O tal vez un hechicero brasileño está eliminando rivales para su selección? ¿Quizás, entre amistosos, eliminatorios, partidos de Copa, de Liga y de competencias internacionales, la carga de trabajo es excesiva? Probablemente, en el afán de destacar y ser el mejor, el futbolista se exige más de lo que su cuerpo puede dar y éste, por mucha preparación física que tenga, termina por pasar factura. Sea como sea, sería adecuado que, como medida preventiva, la FIFA y las federaciones de cada país revisaran más detenidamente el calendario de competencias previo al Mundial para así poder cuidar la salud del jugador, pues al final esa es la prioridad (en teoría).

lunes, 2 de junio de 2014

A pocos días, ¿están listos?

Poco más de una semana falta para que inicié el Mundial y el panorama aún no se ve completamente claro para la Selección Mexicana. Clasificar de manera un tanto milagrosa (en repechaje, al cual llegaron gracias a la combinación de resultados) no es lo que se esperaba de una selección que durante tanto tiempo dijo ser la mejor de su confederación. Las dudas sobre el accionar de este equipo surgieron y no han desaparecido después de los dos amistosos que disputó México en los últimos, incluso hasta ha aumentado la incertidumbre.

Cierto es que el pasado miércoles contra Israel, el equipo mexicano no mostró su mejor cara y no tuvo una gran despedida del Azteca. Lo más destacado del encuentro fue la despedida de Cuauhtémoc Blanco, quien fue el jugador con mayor claridad durante los 40 minutos que estuvo, y el duro golpe que el “Maza” Rodríguez le dio accidentalmente a su compañero Jesús Corona que salió con el cuello inmovilizado como medida de prevención, pero que aun así prendió las luces de alarma en el Tricolor.

A pesar de ser un marcador holgado, el tres a cero deja mucho que desear pues fue un juego en el que Israel tuvo pocas aproximaciones al arco rival. Además, si se considera que en el primer tiempo el jugador más ofensivo y que anotó dos goles (con colaboración del portero) fue el defensa lateral izquierdo, uno se pregunta qué pasa entonces con los mediocampistas y con los delanteros. No obstante, es necesario ver las cosas en dimensiones adecuadas sin fatalizar ni idolatrar de más.

Si bien ya no es momento para improvisar alineaciones, al parecer el Miguel Herrera decidió aprovechar el partido del miércoles para observar jugadores en distintas posiciones y tener una idea más precisa de qué es lo que le puede funcionar. Ejemplo de lo anterior es utilizar en la contención ha Guardado, quien tuvo complicaciones para ubicarse en la posición y que sin duda se encontró más cómodo por la banda el sábado contra Ecuador.

Además, jugadores que seguramente formarán parte del once titular no jugaron por ser de los últimos en integrarse al grupo. Jugadores como Rafael Márquez, el “Gullit” Peña, Luis Montes y Héctor Moreno fueron de los más tardaron en terminar actividad con sus clubes y no habían trabajado tanto como el resto, por lo que es lógica que en este primer juego de preparación no iban a tener actividad.

De manera que, aunque no fue la despedida que a la afición le hubiera gustado, el duelo contra Israel tampoco es motivo para dar todo por perdido a pocos días del inicio de la justa mundialista. Ahora bien, contra Ecuador la historia varió un poco, pues se trataba de un rival distinto que estará en el Mundial y por tanto ese partido servía para medir con mayor precisión el nivel de la competencia.

Al inicio del encuentro México entró un poco desconectado y los ecuatorianos estuvieron sofocando durante un momento. Sin embargo el Tri encontró su camino y con la participación de Peña, Herrera y Montes el mediocampo se vio fortalecido, aunque faltaba definición en la zona final de la cancha. Penosamente, después de la desafortunada jugada de la cual salió lesionado Luis Montes, el equipo decayó un poco no sólo por la ausencia del Chapito que había sido el mejor en el centro del campo, sino porque los ánimos se vinieron abajo. Además las salidas del Gullit y de Márquez cambiaron el planteamiento del juego, pues fue el capitán quien durante el primer tiempo armaba las jugadas desde la defensa y quien organizaba el juego por el centro con pases y movimientos precisos.

Pero no todo fue malo, con estos cambios y la entrada del “Gallito” Vázquez, Herrera quedó más suelto y demostró que, cuando se le da libertad, tiene capacidad para aportar mucho a la defensiva y ser un jugador peligroso. Igualmente Vázquez se vio seguro en una posición a la que está acostumbrado. De la delantera no podemos decir lo mismo de la delantera, pues aunque todo parece indicar que Peralta será titular todavía falta encontrar aquél que le haga pareja. Si bien ni Dos Santos ni Marco Fabián lo hicieron mal (y ambos metieron grandes goles), les sigue costando trabajo hacer buena mancuerna con el Cepillo.

Es verdad que hay cosas por mejorar, pero la Selección tiene los jugadores necesarios para dar batalla mas no por eso pueden confiarse: errores diminutos cometidos en estos juegos de preparación pueden costar muy caro en un Mundial. Igualmente, el Piojo deberá tener la inteligencia para identificar los futbolistas más aptos para ser titulares no sólo en lo futbolístico, pero en la cuestión de actitud. El sábado después de la salida de Márquez, fue evidente la falta de un líder dentro de la cancha que tuviera el carácter para dar indicaciones, corregir y alentar a sus compañeros. Quedan dos partidos que ojalá sean suficientes para que las últimas dudas se aclaren y que el próximo 13 de junio México llegue motivado y seguro para iniciar con el pie derecho el Mundial.


#FuerzaMontes

Imprudencia, inexperiencia, fuerza desmedida, desesperación… Hay muchas palabras para definir lo que hizo Luis Montes en ese choque con Segundo Castillo después del gol de mexicano, pero ninguna es tan correcta como lamentable. Sí, Montes fue imprudente en esa entrada, sí el Chapito se vio inexperto al querer disputar un balón que estaba perdido, quizás la adrenalina y la emoción del momento no le permitieron tener más calma. Sin embargo jugadas como esas hay siempre en el futbol y tristemente el desenlace de esta es terrible.

La ausencia de Montes pesará. No se duda de la capacidad de Aquino, ni de Brizuela o cualquier otro que pueda desempeñarse en esa posición, pero el jugador esmeralda traía un ritmo de juego, un toque y una actitud que serán difíciles de suplir. Jugador fundamental en el Bicampeonato del León, Montes se perfilaba para ser el orquestador de mediacancha y uno de los encargados de dirigir los ataques del Tricolor.

Pero hay que ver más allá de lo meramente futbolístico. La cara de desconcierto de sus compañeros y el cuerpo técnico, además de los gritos de desesperación y las lágrimas del Chapo fueron mayor motivo para entristecerse que la baja de un jugador que posiblemente sería titular en el Mundial. Hay quienes piensan que el futbol es algo superficial que enajena a las personas, pero para estos individuos representa no sólo un trabajo, sino toda una vida de esfuerzo, de sueños; es la ilusión  y la alegría de ser escogido entre tantos para representar a tu país en el torneo más importante del futbol.


Cuestionar por qué los jugadores entraron tan fuerte a la jugada en un partido amistoso y criticar la mala decisión que eso fue es hablar desde la misma frustración que sienten los aficionados al ver cómo una de sus más grandes esperanzas para el Mundial se derrumba. Pero en vez de buscar motivos y culpables, como afición se debe mostrar apoyo al jugador pues al final es él quien perdió más. Y sin duda Luis tendrá la capacidad de salir adelante y superar esta situación, mas para eso necesitara ayuda y por ello es justo decir: ¡Vamos Chapo! ¡Fuerza Montes!

lunes, 26 de mayo de 2014

No la primera, la Décima

En una inédita final de Champions League, con más expectación y tensión que nunca al tratarse de un derbi madrileño, el Real Madrid finalmente obtuvo la tan ansiada décima después de 12 largos años. Con una entrega total en el terreno de juego, los Merengues sufrieron para robarle el triunfo a un Atlético de Madrid que durante casi una hora se sintió campeón y que de haber aguantado dos minutos más hubiera alzado su primera copa de Europa para cerrar con broche de oro una temporada de ensueño.

Casi 380 millones de personas distribuidas en poco más de 200 países fueron testigos del milagroso gol de último minuto que llevó al Madrid a la prórroga y finalmente al triunfo, y que para el Atlético revivió aquel funesto partido en el estadio Heysel de Bruselas, el 15 de mayo de 1974 en el que también vieron terminadas sus ilusiones en cuestión de minutos. En esa ocasión fue Schwarzenbeck del Bayern Múnich quien en el minuto 119 empató el encuentro con un potente disparo que superó a Miguel Reina, provocando un juego de desempate que finalmente ganarían los alemanes con un holgado marcador de cuatro goles a cero. Después de ese día, los Colchoneros esperaron 40 años para llegar a una final de Champions y reavivar el sueño de levantar la Orejona.

Si el futbol fuera de merecer, podría pensarse que el indicado para quedarse con la Orejona era el conjunto rojiblanco que sorprendió a muchos al ganar el torneo local e imponerse sobre el Barcelona y Real Madrid. De igual manera, sin derrota alguna y con tres empates, su accionar en la fase final de la Champions arruinó una que otra quiniela al dejar fuera de la competencia a equipos grandes como son el Milán, el Barcelona y el Chelsea. La realidad es que pocos apostaban por el Atleti y que era inimaginable que llegara hasta donde llegó, mas los dirigidos por Simeone demostraron que tienen lo necesario para ser tomados en cuenta y que avanzar hasta la final no fue solamente un evento afortunado, sino fue el resultado del esfuerzo de todo un año.

¿Pero y el Real Madrid? ¿A caso no hizo lo suficiente para también merecer el triunfo? A diferencia del Atlético que se esforzó por ponerse a la altura de aquellos que cuentan con impresionantes plantillas, el Real es un club acostumbrado a la grandeza. No obstante, su camino para llegar a la Décima no fue nada fácil. Después de eliminar con relativa facilidad al Schalke 04, los de Ancelotti tuvieron enfrentarse a sus propios fantasmas y por poco quedan fuera en el duelo contra el Borussia Dortmund, subcampeón y verdugo de los Merengues en semifinales el año pasado. Y aunque fue complicado obtenerlo, el pase a semifinales les dio el impulso necesario para contundente y sorprendentemente eliminar al Bayern Múnich, equipo que se veía con más fuerza para ser campeón.

Por tanto, es incorrecto hablar de merecimientos cuando ambos equipos hicieron lo que les correspondía; destacar que la labor de uno fue mejor que la del otro es injusto y está determinado por la preferencia de cada aficionado. Las dos escuadra llegaron a Lisboa por méritos propios, y fue ahí donde los blancos hicieron lo suyo para quedarse con la Copa. Decir que recibieron ayuda con los cinco minutos de compensación es hablar desde el sentimiento de frustración porque atendiendo a las acciones del partido se claro que, con más posesión de la bola, mayor número de disparos y de pases completados, fue el conjunto blanco quien hizo un poco más que el contrario y le bastó para coronarse.

En cambio, al Atlético de Madrid le faltó. Concederle terreno al rival y decidirse a esperarlo quizás no fue la estrategia adecuada, pues en los últimos minutos del tiempo reglamentario, antes de los cinco agregados, los Colchoneros estaban replegados en su propio terreno y no sólo por la presión del contrario. Con pelotazos a tierra de nadie que ni David Villa ni Adrián López podían controlar, los rojiblancos  perdieron el orden que los caracterizó en toda la temporada y no tuvieron la serenidad necesaria para aguantar los embates contrarios y defender hasta el final el gol de Godín que en el minuto 36 los hizo soñar con la gloria. Con errores en la marca en el gol de Ramos, pagaron caro haberle otorgado el control del balón y del juego al rival.

Lo anterior no quiere decir el Atlético no haya estado al nivel de una final de Champions League. Ambos conjuntos fueron dignos finalistas del torneo y aunque en momentos se olvidaron del partido e hicieron teatro con provocaciones y reclamos,  finalmente recordaron que lo importante del futbol es el futbol y dieron un buen espectáculo, dedicándose a jugar. Lamentablemente, como en cualquier otro deporte y competencia, no pueden ganar los dos y si bien en esta ocasión la fiesta fue en Cibeles y no en la fuente de Neptuno, no queda más que decir: ¡Hala Madrid! ¡Aupa Atleti!


¿BALE, CRISTIANO? NO, DI MARÍA

El portugués no  fue el único desaparecido la mayor parte del tiempo en la final del pasado sábado, junto con Bale y Benzema la delantera del Madrid poco se vio el sábado. Aunque poco se supo de ellos, por lo menos Bale y Cristiano desquitaron el sueldo con sus goles. El joven galés falló una y otra vez jugadas clave frente al marco; al final le puso su nombre a una excelente jugada de Di María que Courtois detuvo con el pie y que, para mala suerte del arquero, el rebote quedó para que Bale simplemente lo empujara con la frente. El joven futbolista tiene talento, eso no se niega, pero después de haber protagonizado toda una pugna de telenovela entre el Tottenham y el Real Madrid, se esperaría que el galés hubiera mostrado más capacidad más para cargar con su equipo y sacarlo adelante cuando fuera necesario.

¿Y Cristiano Ronaldo? ¿Qué vamos a hacer con él? El número de personas que lo aman es casi el mismo de aquellas que lo odian. Después de estar debajo de Messi por mucho tiempo, este año por fin le otorgaron el Balón de Oro, y en varios partidos demostró ser merecedor de dicho premio pues lideraba la ofensiva de su equipo sin ninguna señal de duda. No obstante, otra vez la personalidad del portugués hizo de las suyas y generó una nueva controversia entre expertos y aficionados, provocando gran cantidad de comentarios y críticas hacia él y sus acciones.

Contadas fueron las ocasiones en que CR7 participó en el juego. Un reclamo después de caer dentro del área al minuto 6 y el cobro de uno que otro tiro libre es lo que con más claridad se recuerda de Cristiano hasta antes de los tiempos extras. Y es que con la costumbre de verlo siempre tan participativo, haciendo bicicletas y moviendo rápidamente las piernas para dejar sembrados rivales, fue muy clara su ausencia lo que hace pensar que fue muy buena la labor defensiva para anularlo o que fue una muy mala noche del delantero.

Sin embargo el portugués se hizo presente y no por su gol, sino por lo que vino después del penal. Es cierto que en partidos de esa índole meter un gol es el mayor logro de un futbolista y éste quiere celebrarlo a lo grande. Por ello se perdona que se quitara la playera y el  eufórico festejo con sus compañeros, pero posar como si fuera un modelo sí que está de más. CR7 es poderoso, uno de los mejores en la actualidad, no había necesidad de que tensara así los músculos para demostrar su fuerza, menos cuando el partido ya estaba definido. Las opiniones están divididas y así como hay aficionados que creen que por tratarse de ganar la Décima está justificado lo que hizo el jugador, hay otros que consideran que fue un gesto de mal gusto y una burla para el rival. 

La realidad es que, tratándose del mejor jugador del mundo según la FIFA y de un delantero que quiere estar a la altura de los mejores de la historia, se hubiera agradecido un poco de humildad. Porque, sin poner en duda su capacidad y habilidad técnica, pero un grande aparece en cada momento y sobre todo en las situaciones más adversas, no alardea de sus cualidades sólo cuando las cosas son favorables. Sin embargo Cristiano Ronaldo es así y para él parece ser suficiente para sentirse el más grande del mundo. 


Si Ronaldo y Bale desaparecieron en el juego, ¿quién fue el líder de los de blanco? Mientras los delanteros dejaron qué desear, Modric y Di María tuvieron una noche inolvidable. De manera un poco discreta y sin ser seguidos el centro de atención de reporteros y aficionados, estos dos jugadores fueron los encargados de guiar por el camino del triunfo al Real Madrid. La columna vertebral de los Merengues permitió que en más de 120 minutos el equipo se mantuviera en pie, y fue el argentino quien se vistió como un verdadero héroe. Si bien Ramos hizo lo necesario en la defensa y anotó el gol que reavivó los ánimos blancos, el Fideo fue un dolor de cabeza para la defensa rojiblanca.

No por nada la UEFA lo eligió como el mejor jugador de la final de la Champions League, entregándole el galardón por medio de Sir Alex Ferguson. Y es que cuando fue necesario, Di María se echó el equipo al hombro y con sus corridas por la banda izquierda metió en problemas a un Filipe Luis que no supo qué hacer para detener a Angelito. Aunque su nombre no está entre los anotadores del juego, pues Courtois le quito el gol milagrosamente y fue Bale quien terminó por concretar la jugada del argentino, gran parte de los ataques del Real Madrid llegaron por su costado y todas las jugadas ofensivas pasaban por sus pies. 

Es cierto que en ocasiones le falta ser constante y que hay partidos que es preferible olvidarlos pues el argentino se muestra errático y distraído. A pesar de esto, Ángel Di María ha demostrado ser un valioso jugador que responde cuando su equipo más necesita de un líder en la ofensiva, ser un verdadero héroe que acude al llamado de auxilio de los suyos y que tal vez el Atlético de Madrid debió de haberse preocupado más por marcarlo, pues probablemente la Orejona estaría ahorita en manos rojiblancas de no haber sido por el "Angelito" del Madrid.