lunes, 25 de agosto de 2014

¿Crisis?

El futbol mexicano parece estar avanzando en la dirección equivocada y en vez de mejorar, parece que tiene la marcha puesta en reversa. Es cierto que en México las cosas han cambiado y que en un partido no importa el “tamaño” de un equipo porque los más pequeños pueden darle batalla a los más grandes. Sin embargo, no hay que pensar en esto como sinónimo de una Liga competitiva, pues en vez de que sean los clubes con menos presupuesto y plantilla los que mejoren su desempeño, son los “grandes” conjuntos los que han caído en su funcionamiento.

Lo anterior se observa en dos situaciones muy claras. La primera es la falta de constancia que han la mayor parte de los equipos en el inicio del Apertura 2014. Es cierto que en el torneo mexicano que no es necesario mantener un paso perfecto (basta con llegar a Liguilla y ahí ya es otra historia), se han visto incomprensibles altas y bajas de juego en las seis fechas que van. Un club puede golear o tener una actuación ejemplar, y el siguiente encuentro lo pierde contra una de las escuadras que está peleando el descenso o que tiene peor plantilla. 

La segunda situación es la evidente crisis que atraviesan tres de los llamados “grandes”. Si bien el Cruz Azul ya consiguió su segundo triunfo, no ha tenido un gran arranque y ha quedado a deber en sus juegos. Aunque, honestamente, tenga el arranque que tenga, el Azul necesita algo mucho más grande que buen futbol para ser campeón. Por otra parte, Chivas y Pumas atraviesan una crisis futbolística, administrativa, de identidad y de todo lo que se le pueda ocurrir a uno. Mientras que la directiva Universitaria optó por un viejo conocido para retomar el camino (que aunque no ganó, por lo menos no perdió), el Rebaño lucha por no descender sin rumbo fijo, sin afición y con jugadores que consideran que “se exagera con la crisis” (con esa mentalidad, nadie supera una crisis).

Éstos no son los únicos equipos que dan de qué hablar. La situación de Morelia también es alarmante y la de León, difícil de entender; pero la de los otros tres llama más la atención por su historia. Con lo anterior en consideración, es difícil considerar a un conjunto como fuerte candidato para campeón. Si hay que señalar a uno sería el América, que es el que mejor lo ha hecho y no sólo por los puntos que ha sumado y porque mantiene el invicto, pero porque ha sido contundente y constante.

Los de Coapa quizás no han tenido un futbol hermoso ni espectacular, y puede que a muchos no les guste su manera de jugar. Pero la realidad es que han metido los goles y lo han hecho bien, quizás no con jugadas extremadamente elaboradas, pero sí con un juego de conjunto y aprovechando los errores del rival. Si algo hay que reprocharles a las Águilas es el empate contra Jaguares pues, aunque mantuvieron el invicto, coincidió con la ausencia de Rubens Sambueza. Depender de un jugador es lo peor que pueden hacer los azulcremas pero habrá que esperar. 

Quedan todavía bastantes fechas y sobre todo, falta la Liguilla. Sabido es que lo que se haga en las 17 jornadas de la fase regular es sólo un pequeño pasito en el camino para ser campeón y que la verdadera prueba está en la Liguilla. No obstante, sí se debe señalar a los que lo han hecho y bien y a los que han estado mal, falte el tiempo que falte. Ojalá que en esta ocasión los equipos se pongan las pilas desde antes y no sólo den su mejor desempeño hasta el final (cuando todo está ya casi definido). Porque si hay que aguardar a las últimas jornadas para ver intensidad en los partidos, que triste y aburrido torneo se avecina.



lunes, 4 de agosto de 2014

En México y en el mundo

Mientras la Liga MX sigue calentando motores y mantienen a los aficionados intrigados en ver cuándo empezará lo interesante del torneo, en Europa siguen los fichajes. Por obvias razones, aquellos que involucran a mexicanos son los que más interesan en el país. Y tanto se habla de que si se van, se quedan o se regresan, que en ocasiones es difícil saber en qué quedó la contratación. 

Y EL PORTERO ES PARA… ¡EL MÁLAGA!

La novela protagonizada por Guillermo Ochoa llegó a su fin. Y es que después de que mil y un rumores que lo ubicaban en equipos como el Barcelona, el Liverpool, el Atlético de Madrid, finalmente fue el Málaga de España quien fichó al arquero mexicano. De cierto modo un alivio, pues después de tanta especulación con los grandes de Europa, las cosas eran tan poco claras que parecía que Memo terminaría regresando a Francia.

Después de tanta habladuría, en cierto modo el fichaje del Málaga fue un poco sorpresivo. Tanto se había dicho de otros clubes que parecía que el conjunto malagueño fue el plato de segunda mesa. Sin embargo, está lejos de serlo. Jugar en España es una gran oportunidad para Ochoa y más con un equipo que tiene poco que perder (no suele tener problemas de descenso, ni tiene una constante presión de ser primero) pero que aspira a puestos de competencias europeas y que hace dos años logró la hazaña en Champions League. 

Memo es un buen portero, de eso no hay duda, pero tampoco es el más completo. Entre otras cosas, le falta liderazgo atrás y salir a cortar centros. Detallitos que posiblemente notaron en los clubes de más peso y que por eso no se dio su contratación, incluso más por lo anterior que por la falta de un pasaporte europeo. No obstante, son aspectos que se mejoran con entrenamiento y esfuerzo, eventualmente Ochoa saldrá a un equipo de más renombre, como Keylor Navas que se incorpora al Real Madrid para esta temporada. Todo es cuestión de tiempo y si Paco Memo se mantiene trabajando con entrega y humildad, seguramente llegará lejos.




HABLANDO DE NOVELAS

La tragicomedia de Tigres y Alan Pulido parece no tener fin. Ciertamente ambas partes han procedido de una manera que no parece ser la adecuada. Sin embargo, el que pierde más es el jugador. Este “berrinche” del joven futbolista no es para nada benéfica y al contrario, con esa postura corre el riesgo de quedarse como sin nada. Es comprensible el deseo de Pulido de emigrar a Europa, pero hacerlo de una manera un tanto rebelde no le dejarán nada bueno, independientemente de lo mal que también lo ha hecho el club, y de los malentendidos y falta de comunicación que hay con éste.

Totalmente opuesto al caso de Raúl Jiménez, quien no sólo se mantiene entrenando con el América sino que ha lucido en los juegos y en la última jornada anoto un Hat Trick. Sin tener muy claro su futuro tampoco, y seguramente con muchos deseos de fichar con el Porto, Raulito ha optado por hablar con acciones y demostrar que es lo que tiene para ofrecer. Sería una lástima que no lo dejaran ir en Coapa, pero más lamentable aún sería si el jugador por esa situación bajara su rendimiento. Ojalá que Jiménez sea maduro y no deje de jugar como lo está haciendo, sin importar el equipo en el que esté.


ETERNO RAFA

Y mientras las jóvenes promesas del futuro tienen problemas para irse al viejo continente, el veterano capitán de la Selección nuevamente deja México para irse a una nueva aventura (un poco irónico). En esta ocasión es Italia el país que recibirá a Rafita Márquez, quien en total ha jugado en cinco Ligas distintas y que es claro ejemplo de lo que el talento natural junto con trabajo, compromiso y constancia puede hacer. Después de su salida del Barcelona y su llegada al Red Bulls de Nueva York, la carrera del central parecía llegar a su fin. Una gran mentira pues Márquez encontró su segundo aire en el León y su participación con México en la pasada Copa del Mundo fue, por mucho, destacada.

Todo indica que el Kaiser de Michoacán todavía tiene bastantes kilómetros por recorrer. Ojalá que su trayectoria tenga un digno final y que sirva de ejemplo para todas las generaciones jóvenes que se sienten estrellas y quieren correr cuando ni siquiera saben gatear.