Un español,
un argentino y un galés. Uno juega en España, el otro en Italia y el último en
Inglaterra. Al parecer la temporada en Europa termina con despedidas, pues la
salida de tres grandes jugadores de sus respectivos clubes marca el fin de una
era, de una trayectoria que quedará grabada en el corazón de los aficionados. Y
es que más que sus habilidades físicas y técnicas, lo que hizo que estos
futbolistas destacaron fue la entrega mostrada partido a partido y el amor que
sentían no sólo por su equipo y sus colores, sino por el futbol como tal.
CARLES PUYOL
Si bien aún falta
una fecha en la Liga española, el pasado mes de marzo el defensa catalán
anunció su salida del conjunto blaugrana. Puyol mencionó que no sabía si
emigraría a otro equipo o si se retiraría por completo, pero reconoció que las
lesiones sufridas recientemente y las últimas dos operaciones que le realizaron
recientemente no le permitieron recuperar el nivel que él esperaba de sí mismo
para seguir formando parte del Barcelona.
La
descolorida temporada de su equipo, que se quedó sin Champions y sin Copa,
junto con la próxima salida de Puyol auguran un triste final para la afición
barcelonista que esperan encontrar consuelo el próximo sábado frente al
Atlético de Madrid y que el triunfo les permita ganar la Liga y despedir a su
capitán como es debido. Después de 15 años, 21 títulos, 593 partidos y 18 goles
“Tarzán” deja un vacío no sólo en la defensa catalana, sino en el ánimo de sus
compañeros que dicen adiós a su líder, a ese grito de aliento que los instaba a
pelear hasta el último minuto de juego, a su “ángel de la guarda” que con su
simple presencia dentro del campo los motivaba a dar lo mejor de sí.
La entrega de
Puyol es inigualable, basta con recordar el duelo en contra del Milán en
febrero de 2013, en el cual el central español se hizo un gran herida en la
frente después de un duro choque con el delantero Pazzini. El capitán catalán
fue atendido fuera del campo y regresó al terreno de juego como si nada hubiera
ocurrido y con muchísima intensidad, tanta que al querer cabecear un balón para
alejarlo de su portería el vendaje de su cabeza se cayó y la herida comenzó a
sangrar de nuevo. Finalmente tuvo que dejar su lugar a Mascherano para que lo
atendieran en los vestuarios y le cocieran la herida.
Humilde y
mesurado, “Puyi” siempre demostró con su actitud y su carácter que era digno de
portar el gafete de capitán en el Barcelona. Referente en la zaga de la
Selección de España y del conjunto blaugrana, su ausencia se sentirá en las
próximas temporadas de la Liga. Pero después de tanto tiempo, tantos juegos y
tantos recuerdos no queda más que decir: “Gràcies capitá”.
JAVIER ZANETTI
A los 21 años
de edad, procedente del Club Atlético Banfield, el argentino llegó para quedarse
en el Internazionale Milano. Con un total de 616 participaciones en la Serie A
es el jugador extranjero con más partidos disputados en el Calcio y el segundo
en general, tan sólo por debajo del también legendario defensa italiano Paolo
Maldini. Dieciséis títulos durante 19 temporadas, 857 juegos, 21 goles y miles
de recuerdos son el legado que deja Zanetti a los Nerazzurri y a sus aficionados.
Ill Gran
Capitano anunció su retiro como futbolista el pasado 29 de abril y aunque
expresó que seguirá dentro del mundo futbolístico como directivo, llegó la hora
de que el “Pupi” cuelgue los botines y vista pantalón largo. En su último partido,
en el cual el Inter derrotó al Lazio 4 goles a uno, Zanetti ingresó al minuto
52 por Jonathan y al final del encuentro, con lágrimas en los ojos y acompañado
por su esposa y sus tres hijos, se despidió de los suyos en el Giuseppe Meazza
ante una tribuna repleta de banderas homenajeándolo y ovacionándolo.
Su
versatilidad, su habilidad para jugar tanto por izquierda como por derecha, su
buen golpeo del balón, junto con su carisma, su fortaleza y su seriedad para
encarar los partidos son cualidades que le permitieron al jugador argentino
llegar a la cima de la cual hoy se retira honorablemente. Es difícil recordar
una imagen de Zanetti involucrado en una bronca, y si hubiera alguna
seguramente seria del capitán separando a sus jugadores. Un caballero fuera y
dentro del campo, su impacto va más allá de lo futbolístico pues en el 2004,
debido a su tarea en favor de los niños pobres de Argentina, recibió el premio
Altropallone, entregado todos los años a una personalidad destacada en obras de
caridad.
En su
discurso de despedida, el “Tractor” agradeció al equipo y a los hinchas por
tanto amor y afecto durante todo este tiempo. Lo que no sabe el “Gran Capitán”
es que es a él a quien se le agradece todo lo que le dejo al club y que todos
los aficionados se despiden entre lágrimas porque no están listos para dejarlo
ir, porque quiere que se quede para un poco más y para toda la eternidad.
RYAN GIGGS
No hay
palabras para describir la grandeza de “Mr. Eleven”. A los 17 años debutó con
el primer equipo del Manchester United y de la mano del inolvidable Sir Alex
Ferguson forjó una carrera llena de triunfos, fracasos, campeonatos, tropezones
y gloria. Veintitrés años defendió los colores del United, toda una vida con un
solo equipo que lamentablemente apenas quedó fuera de cualquier competición europea
pues esta temporada apenas alcanzó la séptima temporada, por lo que el final de
la historia de Giggs con los Red Devils no fue del todo digno.
Capaz de
jugar por la banda, por el centro, en mediocampo, en la delantera; hábil para
regatear, para tirar con la zurda, con la derecha, a balón parado o en
movimiento, el veterano futbolista es una caja de sorpresas y su único defecto
siempre fue su nacionalidad. Originario de Gales, el mediocampista no tuvo oportunidad
de jugar un mundial pues su selección jamás superó la fase eliminatoria. El
único torneo que disputó a nivel de selecciones fue en los Juegos Olímpicos de
2012 representando a la selección de Gran Bretaña.
Con 36
títulos, todos con el United, Ryan Giggs es el jugador más galardonado mundialmente
a nivel de clubes por encima de O Rei Pelé
que tiene 32, su excompañero Paul Scholes que tiene 30 y el español Xavi
Hernández que hasta el momento tiene 28. Pero si se trata de hablar de números,
las 963 apariciones y los 168 goles no bastan para definir a Giggs como la
leyenda que es. Durante toda su carrera el galés nunca recibió una tarjeta
roja, reflejo de su juego limpio, su respeto por los rivales y su deportividad.
Con una
verdadera despedida de ensueño en Old Trafford, Giggs dirigió el último
encuentro de los Diablos como locales, se mandó a sí mismo al terreno de juego
en sustitución de Tom Lawrence al minuto 70 y al 86 dio el pase para el tercer
gol del United. No es la primera vez que un futbolista desempeña la labor de
técnico y jugador en el mismo partido, pero por más extraña y bizarra que sea
la situación, la verdad es que al eterno “Mr. Eleven”, con toda su trayectoria
e historia, ¿qué se le puede cuestionar?
Tres
trayectorias que llegan a su fin, tres caminos que han sido recorridos y que ahora
habrá que esperar para conocer las tres nuevas historias que están por iniciar.
Tres jugadores que no necesitaron ni de Bimbo, ni de Nike, ni de Adidas para
llegar al corazón de aficionados, propios y contrarios, y proclamarse como
legendarios del futbol. Lo logrado por Puyol, Zanetti y Giggs está más allá de
lo tangible del futbol, de los números y los récords. Su personalidad y su
carácter los identifican como claros ejemplo a seguir y dejan en claro que cuando se trata de grandeza, no basta con tener calidad como futbolista sino se tiene calidad como persona también.
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