jueves, 19 de junio de 2014

Larga vida al Rey

A algunos les duele y a otros les alegra, pero realmente nadie se esperaba que España fuera eliminada en la fase de grupos. Y además de qué manera, sin tener el balón, con la cabeza gacha, sin capacidad de reacción, sin siquiera dar batalla en el juego. La goleada contra Holanda y la derrota frente a Chile mostraron la peor España de los últimos años.

Unos señalan a Del Bosque, otros culpan a Casillas, otros cuantos se lo atribuyen al declive del Barcelona, cuyos jugadores son la base del seleccionado español, y así cada quien encuentra su explicación. Algunos hasta podrían atribuir la eliminación a la abdicación del Rey Juan Carlos (a manera de broma tal vez, pero entre broma y broma la verdad se asoma).

Se pueden encontrar miles de razones y aun así ninguna sería convincente. Sí, Íker viene de una no muy buena temporada que concluyó con Sergio Ramos salvando su pellejo en la final de Champions. Sí, Iniesta y Xavi, los orquestadores de España y el Barcelona, tuvieron una mala temporada. Y sí, Del Bosque se equivocó. Y sus errores le costaron caro.

Desde que publicó la lista de 23 convocados hubo inconformidades y debates. Que si la ausencia de Negredo, que si la presencia de Villa. Nunca se le va a dar placer a nadie y tal vez la no tan sorprendente sorpresa fue la convocatoria de Diego Costa. El delantero tuvo una gran temporada con el Atlético, no obstante estaba saliendo de una lesión y era un elemento completamente nuevo en el planteamiento español.

El técnico le dio su confianza a Costa y lo alineó contra Holanda, partido cuya historia es conocida y en el cual el jugador nacionalizado español no pudo hacer nada (excepto dejarse caer para que marcaran el penal que le dio el único tanto a España). Contra Chile la Furia se notaba preocupada y presionada, de ahí la importancia de ganar el primer partido en un torneo tan corto. A pesar de sus intentos, sin claridad, de hacer daño, fueron los primeros en recibir un golpe que los desmoronó y para el resto del partido no hubo reacción.

Y las preguntas son, ¿por qué Del Bosque confió de nuevo en Costa? ¿Por qué hizo sólo dos modificaciones a comparación del primer juego? ¿Por qué dejó en la banca a Xavi pero mantuvo el esquema en el que el catalán es necesario? ¿Por qué prescindió de un goleador histórico, incluso cuando ni Costa, ni Silva, ni Torres dieron resultados? Las respuestas sólo él como técnico las conoce y tristemente ya no hay marcha atrás.

Es verdad que la Roja necesita un cambio, los errores de Íker y Alonso sólo fueron reflejo del mal momento que vive todo el equipo. Mas, como respondieron el portero y su técnico, no es momento de pensar en renovaciones. Es tiempo de lamentar lo ocurrido, de llorarlo si es necesario, de sanar como individuos para entonces sí, como equipo, reconocer los errores e iniciar un nuevo y mejor ascenso. 

España no es la primera selección que después de lograr el campeonato queda fuera en fase grupos (Brasil, Inglaterra, Francia e Italia comparten historia) y aunque la manera en que ocurrió fue, por decir, humillante, tampoco se trata de una desgracia universal ni es suficiente para menospreciar lo logrado por los españoles en los últimos seis años, y los suyos son los primeros en recordarlo. “Fue bonito mientras duró” y “No pidáis perdón, os debemos mucho” se lee en la portada del diario As. Una actitud honorable, madura, digna de alguien con memoria.

¿Algún día se verá algo así en México? Con suerte sí.


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